Es una enfermedad producida por un virus muy resistente a los agentes desinfectantes y a condiciones físico-químicas del medio ambiente. Se caracteriza por el tipo de una erupción cutánea. La causa es una infección por el virus de la variola, y se presenta como un cuadro febril intenso con erupción cutánea en forma de pústulas exudativas.
Causas
La viruela es una enfermedad contagiosa producida por la transmisión del virus de la variola. Este virus se puede transmitir de persona a persona mediante partículas de saliva, ya que el virus puede sobrevivir durante 24 horas en condiciones favorables de luz solar. La otra forma más frecuente de contagio es por contacto de prendas de vestir y de ropa de cama donde este virus puede sobrevivir durante semanas.
El contagio es más probable cuando la persona portadora del virus está en la primera semana de evolución, pero puede transmitirlo hasta que se secan totalmente la pústulas de la piel. Los síntomas de la enfermedad pueden aparecer a los 8 a 15 días después del contagio.
Se calcula que una persona enferma puede contagiar a 2-3 personas por lo que la diseminación es lenta y tiende a quedar delimitada.
Otros medios de transmisión son el trasplacentario, pero cuando se produce en el primer trimestre conduce al aborto y en la parte final infecta al feto en la mitad de los casos. La transmisión directa se da cuando el paciente es inseminado a través de agujas o lancetas contaminadas
El virus de la viruela de los monos, está relacionado con el virus de la viruela humana; tiene la capacidad de infectar al hombre y es muy poco transmisible al hombre. Esta fuente de contagio no se considera como reservorio ya que en lugares como Malasia, filipinas y América central la presencia de monos no impidió la erradicación de la viruela humana. No existe inmunidad natural para la viruela en función de la edad, sexo, grupos sanguíneos etc. El virus de la viruela es un virus de 250x295nm con aspecto de ladrillo (es un virus de los más grandes). Esta formado por DNA y en su estructura se aprecian un nucleoide y dos cuerpos laterales característicos.
El virus puede permanecer viable en las costras durante 18 meses, cuando se le leofiliza resiste 100 °C por varias horas. El calor húmedo a 60 °C lo destruye en 10 minutos. El calor seco no en muy efectivo ya que resiste los 100 °C durante 5-10 minutos.
Los pacientes infectados no son contagiosos durante el periodo de incubación que varía de 10 a 12 días e inicia el contagio en cuanto aparece la fiebre y los signos de infección de las vías aéreas, siendo la infectividad mayor entre el sexto y noveno día para ser muy difícil la contaminación al doceavo día.
La piel de los enfermos es infectante mientras existan lesiones frescas o secas, así como la ropa de cama y el suelo si no ha sido esterilizado convenientemente.
Es importante que el diagnóstico sea temprano, pero este solo se consigue si de entrada pensamos en ella, ya que el cuadro tipo solo se conoce por los libros y por los laboratorios de las grandes potencias que mantiene un interés especial en el virus.
Síntomas de la Viruela
Los síntomas de la viruela comenzaban con calofrios, fiebre elevada, dolor de cabeza, dolores de articulaciones y musculares (especialmente dolor de espalda), náusea y vómitos. La erupción de piel clásica de la viruela aparecía varios días después de los demas síntomas. La erupción de la piel se volvía papular (elevada) y después se llenaba de pus. Las pústulas se rompían, después secaban y formaban costras. La erupción era dolorosa, más densa en la cara, brazos y piernas, asociada con picazón ó escozor y ardor ó dolor severo. Mucha gente que tuvo esta enfermedad murió ó dejaba cicatrices permanentes en muchos de los sobrevivientes. También se observaban formas más leves de la enfermedad. El síntoma más específico es la aparición de la erupción en la piel, que aparece a los días del cuadro inicial.
El brote se caracteriza por lesiones papulosas, luego se forman pústulas que exudan líquido purulento y se forman costras a la semana. El brote puede afectar a toda la piel y a la mucosa oral. Al ceder el brote la pústulas dejan lesiones cicatriciales permanentes.
Hay dos formas de presentación clínica:
La Variola mayor, que es una enfermedad grave con una tasa de mortalidad de 30% o más en personas no vacunadas.
La Variola menor, que es una infección más leve con una tasa de mortalidad menor al 1%.
Tratamiento
La viruela no tiene tratamiento específico. Se están investigando algunos compuestos con fines terapéuticos como el cidofovir, en los que se han obtenido resultados prometedores en estudios de laboratorio. En general se trata de forma sintomática manteniendo una especial higiene de las lesiones para evitar infecciones asociadas, antibióticos si se precisan por ello, y otros tratamientos para el picor, el dolor y la fiebre.
Hay que aislar al paciente y a su entorno cercano para evitar la aparición de una epidemia. El poner una vacuna antivariola entre el día 1 y 4 del contagio puede prevenir o aliviar la enfermedad. También la inmunoglobulina específica puede hacer un papel en este sentido.
El tratamiento que se prescribía, era a base de N-metilisatina, beta-tiosemicarbazona (Metizona o Marborán) a dosis de 1g c/6 a 8 hrs en adultos y no demostró efecto sobre la enfermedad en la fase eruptiva.
El citosin-arabinósido y el adenosín-arabinósido a la dosis de 100mg metro cuadrado o 2-3mg/kg de peso IV.
Todos los pacientes deben de recibir dieta blanda que aporte los requerimientos calóricos necesarios.
En la actualidad contamos con antivirales que pueden ser muy útiles en caso de necesidad, aunque no se conoce el efecto terapéutico de ellos, específicamente en el caso de la viruela.
Prevención: Vacuna contra la viruela
La vacuna de la viruela es una dosis única aplicada mediante un raspado cutáneo. Tiene sus complicaciones o efectos secundarios, principalmente leves a nivel cutáneo, pero en 1 de cada 300.000 vacunaciones aparecen cuadros de encefalitis mortales. Por esta causa al haber desaparecido la aparición de casos de viruela desde 1977, la OMS sugirió la suspensión de la vacunación en 1980.
La vacuna contra la viruela ofrece un alto nivel de inmunidad contra la viruela durante 3 a 5 años, luego la inmunidad va disminuyendo de allí en adelante y es posible que los vacunados en su momento no tengan protección actualmente. |