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VARICELA

 

Es una enfermedad altamente contagiosa, provocada por el virus de la varicela, un miembro de la familia del virus del herpes. En los países con estaciones, la varicela ocurre con mayor frecuencia en el invierno y a principios de la primavera.

¿Cómo se contagian de varicela los niños?

La varicela se transmite a los demás a través del contacto directo entre personas, por partículas o presencia en el aire de secreciones de la nariz o garganta de una persona infectada o indirectamente, a través del contacto con artículos recién contaminados por secreciones de lesiones de una persona infectada. Las costras en sí no son consideradas infecciosas.

La mayoría de los niños con varicela presentan síntomas vagos como fiebre, dolor de cabeza, dolor de estómago o pérdida del apetito durante un día o dos antes de brotarse a causa de esta condición. Estos síntomas duran entre 2 y 4 días después de la erupción.

El niño promedio desarrolla entre 250 a 500 ampollas pequeñas, llenas de líquido y que producen rasquiña, sobre manchas rojas en la piel ("gotas de rocío en un pétalo de rosa"). Las ampollas frecuentemente aparecen primero en la cara, tronco o cuero cabelludo y se diseminan desde allí. La apariencia de las pequeñas ampollas en el cuero cabelludo, que se encuentran en el 80% de los casos, confirma el diagnóstico. Después de uno o dos días, las ampollas se tornan turbias y se convierten en costras. Mientras tanto, nuevas ampollas aparecen en grupos. La varicela a menudo aparece en la boca, vagina y párpados. Los niños con problemas de piel, como eccema, pueden tener más de 1.500 ampollas.

La mayoría de las ampollas no dejarán cicatrices a menos que se contaminen de bacterias si el paciente se rasca.

Algunos niños vacunados aún desarrollan casos leves de varicela, usualmente se recuperan mucho más rápidamente y solo tienen muy pocas ampollas (menos de 30). Generalmente, no siguen la descripción clásica de la enfermedad, sin embargo, estos casos leves posteriores a la vacuna son contagiosos.

Síntomas de la varicela

Irritación roja y con picor en la piel. El sarpullido de la varicela aparece primeramente en el abdomen, rostro o espalda y luego se extiende a casi todas las partes del cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, la boca, la nariz, las orejas y los genitales. El sarpullido comienza con múltiples bultitos rojos que parecen granitos o picadas de zancudos. Luego se transforman en ampollas frágiles rellenas de un fluido transparente que después se torna turbio. Cuando las ampollas revientan, dejan pequeñas heridas abiertas que al secarse generan una costra de color marrón.

Las ampollas de la varicela generalmente miden menos de una cuarto de pulgada de ancho, tiene una base roja y aparecen en brotes en el trascurso de 2 a 4 días. El sarpullido puede ser más extenso o severo en niños que padecen de otros trastornos en la piel como el eczema.

Algunos niños tienen fiebre, dolor abdominal, dolor de garganta, dolor de cabeza o un sentimiento vago de enfermedad uno o dos días antes de que el sarpullido aparezca. Estos síntomas pueden durar algunos días y la fiebre permanecerá en el rango de 100 a 102 grados Fahrenheit (38.5 grados Celsius). En casos poco frecuentes, puede ser más alta. Los niños mas jóvenes, generalmente tienen síntomas más leves y menos ampollas que los niños de más edad.

Típicamente, la varicela es una enfermedad leve, pero puede afectar a los infantes, adolescentes, adultos y a las personas con sistemas inmunológicos delicados de forma severa. Algunas veces estos individuos pueden desarrollar serias infecciones relacionadas con la piel alrededor de las ampollas, los pulmones, las articulaciones y el cerebro. Incluso los niños(as) con sistemas inmunológicos normales pueden desarrollar complicaciones a causa de la varicela. La complicación más común es una infección bacteriana de la piel alrededor de las ampollas. Cualquier persona que haya padecido la varicela (o recibido la vacuna de la varicela) en la niñez está a riesgo de contraer culebrilla más adelante en su vida. Después de una infección, parte del virus de la varicela-zoster que causa la varicela puede permanecer inactivo en las células nerviosas de la espina dorsal, reactivándose transcurrido el tiempo y reapareciendo como culebrilla, lo cual puede incluir una sensación de hormigueo o dolor seguido de un sarpullido con bultitos rojos y ampollas en la piel. Hasta un 20 por ciento de las personas que han padecido varicela desarrollan culebrilla con el paso del tiempo. La culebrilla puede ser tratada con drogas antivirales, así como esteroides y medicamentos para aliviar el dolor.


La varicela y el embarazo

Las mujeres embarazadas, así como las personas con problemas con el sistema inmunológico, no deben estar cerca de una persona con varicela. Si una mujer embarazada que no ha padecido varicela en el pasado contrae la enfermedad (especialmente antes de 20 semanas), el feto corre riesgo de tener defectos de nacimiento. Y la mujer embarazada está a riesgo de padecer incluso más complicaciones que si hubiera contraído la enfermedad antes de quedar embarazada. Si la mujer desarrolla varicela justo antes o después de que nazca el bebé, el recién nacido corre el riesgo de complicaciones serias de salud. No existe ningún riesgo para el bebé si la mujer contrae culebrilla durante el embarazo.

Si una mujer embarazada ha tenido varicela en el pasado (antes del embarazo), entonces el bebé estará protegido de infección durante los primeros meses de su vida debido a que la inmunidad de la madre es transmitida al bebé a través de la placenta y la leche materna. También existe un tipo de prevención para ciertas personas que están a riesgo de enfermedades severas y quienes han estado expuestas a la infección. A veces los anticuerpos, hechos a partir de productos humanos, pueden transmitirse directamente a los recién nacidos cuyas madres han tenido varicela en el momento del parto, pacientes con alto riesgo (quienes padecen de leucemia o deficiencias inmunológicas) y los niños(as) que reciben drogas que suprimen el sistema inmunológico.

 


¿Pueden aparecer complicaciones?

Aunque la varicela en los niños suele ser una enfermedad benigna, a veces aparecen complicaciones. Las más frecuentes son las infecciones de la piel y del tejido subcutáneo, favorecidas por el rascado de las lesiones. También pueden aparecer alteraciones neurológicas, en forma de marcha inestable, que suele desaparecer por sí sola. Más raramente se ven complicaciones más graves, aunque son más propias de los adultos o de niños con las defensas bajas.

¿Una infección previa por varicela hace que la persona sea inmune?

En general, la varicela produce inmunidad de por vida. Sin embargo, esta infección puede permanecer oculta y recurrir años más tarde en forma de herpes zoster en una porción de adultos de edad más avanzada y algunas veces, en los niños.

¿Hay un tratamiento para la varicela?

En 1992, la U.S. Food and Drug Administration aprobó el acyclovir para el tratamiento de la varicela en niños sanos. Sin embargo, debido a que la varicela tiende a ser leve en los niños sanos, la mayoría de los médicos no cree que sea necesario formular acyclovir.

Precaución en casa

Se sabe que cuando la varicela se contrae a partir de otro enfermo de la misma casa suele dar lugar a formas más graves, dado que hay un contacto más intenso con el virus. Por eso es importante limitar en lo posible durante la fase contagiosa el contacto con los miembros de la familia que no han pasado la enfermedad. Conviene estar atento por si se produce un nuevo caso en casa para comentarlo con el médico y poder iniciar a tiempo el tratamiento con aciclovir, especialmente en adolescentes y adultos.

Las embarazadas que no han padecido la varicela deben ser especialmente cuidadosas para evitar posibles contagios. Cuando la varicela aparece en la madre entre 5 días antes y 2 días después del parto, puede aparecer en el recién nacido una varicela neonatal extremadamente grave. Si contraen la varicela en los dos primeros trimestres del embarazo existe un riesgo pequeño (1-2%) de que aparezcan alteraciones en el feto. Si una embarazada en esta situación ha tenido contacto estrecho con un enfermo de varicela debe consultar rápidamente con su médico, dado que si se confirma que no es inmune a la varicela (se hace mediante un análisis de sangre) puede prevenirse la aparición de la enfermedad con una inyección de inmunoglobulina antivaricela si se administra en los primeros días tras el contacto.

¿Cuándo vacunar contra la varicela?

La vacuna contra la varicela previene el 70-90% de los casos y casi la totalidad de las formas graves, que son las más preocupantes. Recientemente en España se ha incluido esta vacuna en los calendarios oficiales de las comunidades autónomas para niños entre 10 y 14 años que no han pasado la varicela, para evitar que la contraigan a una edad en la que el riesgo de complicaciones es mayor. Sin embargo, hay que señalar que un 90% de los casos y 2 de cada 3 hospitalizaciones por varicela se dan en niños menores de 10 años, por lo que la Asociación Española de Pediatría recomienda vacunar entre los 12 y 15 meses de edad.