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SINUSITIS

 
Sinusitis es una infección de los senos paranasales. Cuando se hace crónica se constituye en un foco séptico muy importante. La rinosinusitis es un padecimiento que 20 años atrás era poco conocida en niños, al grado de que se consideraba solo padecimiento de adultos. Y no era que no se diagnosticase, pues la metodología para ello ya existía, solo que como el asma era menos frecuente. La rinosinusitis es común, complicando de el 5 a 10% de las infecciones de vías aéreas superiores. Dos variantes contribuyen en forma radical a su aumento: la vida tipo occidental (ambientes cerrados) y la contaminación ambiental.

El término sinusitis se refiere a la inflamación de los senos paranasales. Recordemos que alrededor de la nariz tenemos estructuras o cavidades que son accesorios del órgano respiratorio. Así, tenemos senos frontales, etmoidales, maxilares y esfenoidales.

Dependiendo de la inflamación que se padezca, podemos hablar de sinusitis frontal, etmoidal, esfenoidal y maxilar, que además puede decirse es izquierda o derecha. Hay enfermedades combinadas, sinusitis etmoido maxilar, fronto etmoidal, fronto maxilar, o en los casos de una inflamación generalizada debemos usar el término pansinusitis.

La inflamación de los senos paranasales tiene origen de tipo alérgico, vasomotor o infeccioso. En este último caso, la infección puede ser viral, bacteriana o mixta. En cuanto a su duración, hay sinusitis aguda, subaguda y crónica.
En la mayoría de los casos de sinusitis infecciosa existe un cuadro previo de tipo contagioso: sea gripa, anginas, faringitis, otitis o, en los casos de infantes, la adenoiditis.

Como los senos paranasales no están desarrollados desde que nacemos, sino que conforme vamos creciendo éstos se van desarrollando, es necesario puntualizar algunos conceptos respecto a los niños.

Cuando el cuadro se presenta en un lactante, se hace necesario descartar que en lugar de sinusitis nos encontremos frente a un cuadro de osteomielitis aguda. Es decir, donde alguna infección llegó a afectar la porción ósea de la nariz a causa de alguna inflamación nasal, o presentó el bebé alguna infección en otra parte de su cuerpo que se le contagió a la nariz por la vía hematógena o por esta misma vía pero se trata de algún germen dentario.

En los niños se desarrolla en primera instancia el seno etmoidal, luego los maxilares, posteriormente los frontales y el seno esfenoidal. En la primera infancia es bastante común que encontremos entonces a la etmoiditis aguda como la primera sinusitis del niño.

Casi todo el tiempo encontraremos este cuadro después de que el pacientito cursó con una enfermedad tan común como la coriza o sea, un simple resfriado. Claro que también se puede ver en el curso de una enfermedad infecciosa infantil: rubéola o escarlatina.

La etmoiditis aguda, que no es otra cosa sino la inflamación aguda del seno etmoidal, se caracteriza por presentar la siguiente sintomatología general: aparición frecuente y precoz de signos oculares: edema palpebral (inflamación de la parte inferior de los ojos), equímosis (moretoncitos) y hasta exoftalmos(ojos saltones). El niño se queja de lagrimeo, abundante rinorrea anterior, lo que origina salida constante de moco por su nariz. Son los niños malamente llamados "mocosos".

Siendo la mayoría de los cuadros de origen viral, se acompañará este padecimiento por cefalea o dolor de cabeza, dolor de ojos, malestar general e hipertermia o elevación de la temperatura corporal.

Algo que siempre llama la atención de los padres del enfermo es que contra la conducta regular del niño, en lugar de estar jugando y activo, de pronto lo vemos sin ganas de levantarse, abúlico y postrado. Con cara de enfermo. Su moco, en las primeras etapas, es acuoso o cristalino, abundante. Su cuadro se acompaña también de estornudos frecuentes y en no pocas ocasiones se presenta sangrado por la nariz.

Como la inflamación del seno etmoidal obstruye al órgano olfatorio, el niño además está sin apetito, porque no le encuentra sabor a los alimentos.


Etiología y resistencia a antibióticos

La resistencia a antibióticos de los agentes infecciosos (bacterias) del aparato respiratorio es cada vez más común y su manejo es un problema frecuente en la práctica médica. El importante aumento en las enfermedades provocadas por gérmenes resistentes a una o varias terapias de antibiótico ha provocado la necesidad un mejor control de los patógenos adquiridos en la comunidad. Por lo anterior, las organizaciones sanitarias de todo el mundo han establecido como prioridad el control de la diseminación de cepas resistentes a antibióticos.

  1. El uso indiscriminado de antimicrobianos es una de las causas extensamente documentada.
  2. Otras investigaciones concluyen que la utilización reciente de un antibiótico es factor de riesgo para infección por algún microorganismo multirresistente.

Los niños pueden protegerse de infecciones por bacterias resistentes mediante el uso prudente de antimicrobianos; lo que no quiere decir que deba aplazarse la administración de antibióticos, sino que el uso innecesario aumenta el riesgo individual a infecciones causadas por microorganismos resistentes.
En los casos de niños mayorcitos o de la segunda infancia, junto con la etmoiditis podemos encontrar sinusitis frontal o maxilar, o alguna combinación de las tres.

A la sintomatología descrita con anterioridad, debemos agregar el dolor frontal o facial, según sea el caso, y casi siempre tendremos una secreción abundante tanto anterior como posterior. El niño se queja de que se pasa mucho moco por la parte de atrás de su nariz.

Esto puede agregar un síntoma mas: la tos por arco reflejo. Al caer el moco, despierta el reflejo en la epiglotis y causa tos en el paciente.

 


Tratamiento de la sinusitis

El tratamiento específico debe ser brindado por su médico.
sinusitis Antibióticos, según lo determinado por el médico de su hijo (normalmente se administran antibióticos por lo menos 14 días).
sinusitis Acetaminofén (para el dolor o las molestias).
sinusitis Un descongestionante) y, o un mucolítico
sinusitis Un ambiente humidificado.
sinusitis Un aerosol nasal (para reducir la inflamación).

Los antihistamínicos no ayudan con los síntomas de la sinusitis al menos que exista una alergia.

En caso de que la sinusitis se convierta en crónica será más difícil de tratar, porque cada nueva infección suele producir un cuadro más prolongado y acentuado que el anterior. Si la sinusitis, persiste, puede ser necesario practicar una operación menor, con anestesia local, para efectuar una evacuación y limpieza del seno o senos afectados y, en su caso, practicar un conducto adicional que facilite el drenaje.
Ser muy insistente en cumplir el período de tratamiento y perseverante en mantener limpias las narices de secreciones purulentas, encontrar en lo posible las causas predisponentes y evitar las precipitantes o gatilladoras de las infecciones son algunas de las reglas imperativas para aliviar este problema. 

Entre los primeros destacan factores anatómicos como desviaciones, alteraciones de la forma y del seno, esmog externo, humo del cigarrillo y alteraciones de las defensas locales como las alergias y la diabetes. Los factores precipitantes, en tanto, dicen relación con las infecciones virales, algunos traumatismos locales, caries avanzadas y extracciones dentales.