Tradicionalmente se ha asociado la llegada del invierno con la aparición de ciertas dolencias como la artritis reumatoide. Se considera que con el frío y la humedad se incrementa el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el sistema locomotor, pero esta idea no es del todo cierta, las bajas temperaturas, características del invierno, sí pueden agravar los síntomas de la artritis, pero en ningún caso constituyen el origen de esta u otras enfermedades reumáticas.
El término artritis significa inflamación de las articulaciones (el sufijo "itis" significa inflamación). El sistema inmune de nuestro organismo es un delicado mecanismo de defensas. Responde a la infección causando inflamación. La amigdalitis, por ejemplo, es causada por una infección bacteriana. Las amígdalas rojas, hinchadas y dolorosas indican que el sistema inmune del organismo está actuando adecuadamente para vencer a esa infección. En la artritis crónica juvenil, hay inflamación de las articulaciones, que se tornan rígidas, calientes, hinchadas y dolorosas, pero sin razón infecciosa.
El espacio articular entre dos huesos está rodeado por una cápsula. La capa interna de esta cápsula se llama membrana sinovial, y es la que produce el líquido sinovial que lubrica la articulación y la nutre. Los extremos de los huesos están recubiertos de cartílago, que es muy liso. El cartílago está diseñado para permitir que los extremos de los huesos se deslicen entre sí de manera suave. En la artritis, la sinovial se torna gruesa y produce demasiado líquido. Si la sinovial se torna demasiado gruesa, puede dañar el cartílago y a veces los huesos. En los niños, a diferencia de los adultos, el cartílago y el hueso todavía tienen la capacidad de crecer, lo que les permite reparar y curar el daño articular en una gran proporción de los casos.
¿Qué es la artritis reumatoide Juvenil?
La artritis reumatoide juvenil ARJ es una condición crónica que causa una inflamación común y rigidez o tiesura por más de seis semanas consecutivas en niños menores hasta los16 años Cerca de 285.000 niños en los Estados Unidos tienen artritis juvenil, y cerca de 100.000 tienen artritis reumatoide juvenil.
Hay tres tipos de ARJ:
Oligoarticular afecta cuatro o menos articulaciones y generalmente afecta las articulaciones más grandes tales como las rodillas. Ésta es la forma más común de ARJ, casi la mitad de todos los niños con JRA tienen este tipo. Los niños con este tipo de artritis cuando ellos crecen, a menudo la enfermedad desaparece.
Poliarticular envuelve más de cinco articulaciones y afecta generalmente las articulaciones más pequeñas de las manos y los pies. Alrededor de un 30 por ciento de todos los niños con ARJ tienen este tipo. Estos niños tienen a menudo una forma más severa de la enfermedad, que los doctores consideran ser iguales a la artritis reumatoide de un adulto.
Sistemática comienza con fiebres muy altas, así como una inflamación y erupción de la piel. Cerca de un 20 por ciento de todos los niños con ARJ tienen este tipo. Puede también afectar los órganos internos tales como el corazón, el hígado, el bazo y los ganglios linfáticos. Este tipo de artritis puede ser severo y continuar hasta la edad adulta.
La artritis crónica o reumatoidea no es una enfermedad exclusiva de la vejez. Aproximadamente uno de cada mil niños tendrá artritis, generalmente antes de cumplir los 5 años. Se calcula que hay más de 8.000 niños con artritis crónica en la Argentina. Todavía no hay ninguna vacuna o cura para la artritis, pero sí existe un tratamiento efectivo.
La artritis de los niños es diferente a la de los mayores, y no es simplemente el comienzo de la artritis reumatoidea del adulto en un niño. La artritis de la niñez es una enfermedad (o conjunto de enfermedades) a la que llamamos artritis crónica juvenil (o artritis crónica juvenil idiopática, también llamada comúnmente artritis reumatoidea juvenil). La mayoría de los niños con artritis juvenil tiene un pronóstico excelente, y con el tratamiento adecuado el 80% de ellos crecerá sin deformidades y sin artritis en la vida adulta.
Un programa de ejercicios, especialmente diseñados por el médico y el fisioterapeuta, es uno de los principales componentes del tratamiento. Aunque la artritis cause daño articular, los huesos y el cartílago de los niños en crecimiento tienen capacidades sorprendentes para curarse. El ejercicio evita la pérdida de movimiento articular y hace que los miembros dañados crezcan adecuadamente. La medicación que el médico receta actúa reduciendo la inflamación articular y permite que el programa de ejercicios sea menos doloroso y más efectivo. El tipo y potencia de esta medicación dependerá de la severidad y el tipo de artritis que tiene el niño.
Artritis Reumatoide
La enfermedad reumática infantil más conocida es la fiebre reumática. El origen de esta enfermedad esta relacionado con infecciones de las amígdalas ("anginas") y condiciones de vida precaria (hacinamiento e insalubridad). Produce fiebre, artritis de corta duración y otras molestias transitorias. El problema más grave en esta enfermedad suele ocurrir en las válvulas del corazón aún muchos años después del ataque inicial. El tratamiento oportuno evita problemas graves. Dos errores frecuentes en relación a la fiebre reumática son, en primer lugar, pensar que cualquier tipo de dolor articular o artritis en niños que además tienen molestias en la garganta sea fiebre reumática y, en segundo lugar, pensar que para hacer el diagnóstico de esta enfermedad se necesita forzosamente, la positividad de ciertas pruebas de laboratorio. Menos conocida que la fiebre reumática, la artritis reumatoide juvenil es quizá más frecuente en la población general.
Su consecuencia más importante es la incapacidad funcional. Un aspecto poco conocido es que la artritis reumatoide juvenil no es una sola enfermedad sino por lo menos cinco totalmente distintas. La causa es desconocida. Las molestias iniciales suelen ser dolor e inflamación articular y disminución de la movilidad. En algunos niños, especialmente los más pequeños, los primeros datos de esta enfermedad pueden ser la dificultad para caminar, ponerse de pie, tomar el lápiz o algún juguete, la falta de participación en juegos con niños de su edad o retraso en el crecimiento. En otros casos, las molestias iniciales son fiebre cotidiana y eritema ("salpullido") que aparecen y desaparecen en pocas horas, ganglios grandes en el cuello, axilas o ingles y crecimiento del hígado y brazo o molestias en los ojos.
Causas
Estas dependen del tipo de proceso manifestado. Así, la enfermedad reumática infantil más conocida, la fiebre reumática, presenta un origen relacionado con infecciones de las amígdalas ("anginas"). Mientras que la artritis reumatoide su causa es desconocida.
No se conoce la causa de la artritis. Lo que sí se sabe es que no es hereditaria, y que la artritis de un padre o abuelo no tiene relación con la artritis de un niño. La artritis juvenil no está causada por ninguna infección o enfermedad que el padre o la madre pudieran haber tenido antes. No tiene relación con ninguna circunstancia del embarazo. No está causada por ninguna comida, y no se cura ni se mejora al cambiar la dieta. Algunas comidas y vitaminas especiales para la artritis no sirven para otra cosa que para malgastar el dinero. Ni las pulseras de cobre ni las hierbas medicinales curan la artritis. La artritis juvenil tampoco está causada ni se cura con un cambio de clima, aunque sí es cierto que los pacientes artríticos (niños o adultos) tienen más síntomas cuando hay cambios bruscos de la presión atmosférica.
¿Cómo es tratada la ARJ?
La diagnosis temprana es muy importante. Las metas del tratamiento son para controlar la inflamación, quitar el dolor, prevenir /controlar daños comunes en las articulaciones y mantenerlas con capacidades funcionales. Los tratamientos pueden incluir medicamentos, ejercicio, el cuidado del ojo, cuidado dental, y la dieta. Hay varias medicaciones que se prescriben comúnmente para tratar la ARJ. Las drogas anti-inflamatorias sin-esteroides siglas en inglés (NSAIDs), por ejemplo la aspirina o ibuprofen, se utilizan a menudo para reducir el dolor e hinchazón. La enfermedad que modifica las drogas contra-reumatoides (DMARDs), por ejemplo hydroxychloroquine (plaquinol), el oro oral e inyectable, el sulfasalazine (azulfadine) o el methotrexate (methotrexato o texate), se utiliza para retardar el progreso de la enfermedad pero puede a menudo tomar semanas o los meses para relevar síntomas. Las corticoesteroides, tales como prednisone, pueden ser necesarios para controlar síntomas severos. Ls corticoesteroides tienen varios efectos secundarios incluyendo, interferir con un crecimiento normal de los niños.
Con éxito tratando el dolor de la artritis e inhabilidad requiere habilidades de uno mismo para controlarla. Las personas responsables del cuidado pueden ayudar a los niños con ARJ a aprender las siguientes técnicas para limitar los efectos de la enfermedad, por ejemplo: Tratamientos para uno mismo incluyen: la educación de la artritis, programas de ejercicio, descanso, relajación, tensión, comiendo comidas bien-balanceadas y manteniendo el peso apropiado, tomando el cuidado de las articulaciones y usando los dispositivos o aparatos de asistencia que sirven de apoyo a las articulaciones para relevar la presión.
- El ejercicio puede ayudar a aumentar independencia, a mejorar el humor, a disminuir dolor, a aumentar flexibilidad, a mejorar el flujo de la sangre, a mantener el peso apropiado y a promover buena salud en general. El ejercicio en una piscina o alberca con agua tibia es una opción excelente. La terapia física y ocupacional puede ayudar a las articulaciones a restaurar la fuerza y el aumento del movimiento común. Un terapista puede ayudar a diseñar un programa de ejercicio para resolver las necesidades específicas de las personas.
- El descanso también es importante. La artritis puede causar la debilidad y cansancio del músculo. Un descanso o una siesta corta que no interfiera con el sueño de la noche puede ayudar. Las técnicas de la relajación pueden ser útiles para controlar el dolor. Alguna gente encuentra la reducción de la tensión y las respuestas físicas del cuerpo son provechosas.
- Los dispositivos o aparatos de asistencia se pueden utilizar para reducir la tensión en ciertas articulaciones. Por ejemplo, los bastones y vendas o abrazaderas pueden ayudar a reducir la tensión en las rodillas. Los agarradores de frasco o tarro u otros aparatos pueden ayudar a reducir la tensión en las articulaciones pequeñas de las manos.
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