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| EL EMPLEO de las plantas con fines terapéuticos ha estado siempre presente en la vida del hombre, y mantiene aún una amplia validez a pesar del poderío y de la competencia de la química farmacéutica, basada fundamentalmente en principios activos de síntesis. Sin embargo, la fitoterapia no es una actividad que pueda improvisarse. |
| Las hierbas medicinales son la variante más antigua de tratamiento médico y todavía hoy son el mecanismo más utilizado. Todas las culturas han acumulado conocimientos acerca de las plantas autóctonas con propiedades curativas, sus características y sus aplicaciones. Las hierbas ofrecen muchas posibilidades para solucionar trastornos leves de salud y, en algún caso, trastornos de mayor gravedad. Occidente está viviendo el resurgir de la práctica profesional basada en las hierbas medicinales, gracias al interés cada vez mayor que los tratamientos naturales complementarios con pocos efectos secundarios despiertan en la sociedad. La medicina convencional proviene en gran parte de la tradición herbolaria y muchos de los fármacos actuales, como la aspirina (que se obtiene del sauce y de la reina de los prados), La morfina (de la adormidera) y la píldora anticonceptiva (del ñame silvestre), proceden de las plantas. La diferencia esencial entre las hierbas medicinales y los fármacos que proceden de las plantas reside en que las hierbas aprovechan toda la planta (o partes) con pocas transformaciones, mientras que los fármacos se obtienen a partir de la extracción de un componente pequeño y terapéuticamente activo de la planta, despreciándose el resto. Los médicos herboristas sostienen que la materia rechazada en la elaboración de los fármacos no es superflua, sino que contiene muchos factores que interactuan con el principio activo básico de la planta y la convierten en un remedio más seguro, suave y eficaz. La riqueza de la tradición de las hierbas medicinales se refuerza hoy con las investigaciones, lo que contribuye a incrementar su incidencia y su relevancia entre los diferentes tratamientos terapéuticos. |
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Debido a su antiguedad y uso general, existen diferentes corrientes en la aplicación médica de las hierbas. Algunas tradiciones, como la medicina herbolaria china o la ayurveda india, perviven sin prácticamente modificaciones. Otras, especialmente en Occidente, han sufrido variaciones por la evolución política y cultural. Sea como fuere, en todas subyace un principio básico: concentrarse en estimular las capacidades curativas innatas del cuerpo, conocidas como chi (en chino), prana ( en indio) y fuerza vital (en occidente). Una característica esencial de la filosofía herborista es que hace hincapié en ayudar al cuerpo a recuperar su equilibrio, dotándolo de fuerza para apoyar sus procesos curativos naturales. El herborista cree en la capacidad del cuerpo para autocurarse e intenta ayudarle a lograrlo sin dominarlo ni controlarlo. El herborismo respeta la complejidad del organismo humano y las diferencias entre los individuos. Las plantas también son tremendamente complejas en su composición, por lo que su interacción terapéutica con el cuerpo humano es muy armoniosa. El tratamiento es al mismo timpo holístico (considerando a la persona en su conjunto y teniendo muy en cuenta su problema e historial médico) y naturópata (decidiendo cómo puede colaborar con los poderes curativos innatos del cuerpo). En definitiva, el herborista utiliza el conjunto de la planta para tratar el conjunto de la persona.
Características y alcances de los tratamientos con plantas medicinales: herboterapia
afrodisiaco: excitante sexual
analgésico: elimina o hace soportable el dolor
anestésico: elimina la sensibilidad
antidisneico: combate la dificultad para respirar
antiespasmódico calmante de las contracciones musculares
antiflogtstico: combate los procesos inflamatorios
antihelmíntico. vermífugo
antipirético: remedio contra la fiebre
aperitivo: abre el apetito
aséptico: impide las infecciones
astringente: disminuye o detiene una secreción
balsámico: remedio que alivia el dolor
cardiocinético: tónico del corazón
carminativo: favorece la expulsión de los gases intestinales
cáustico: sustancia que quema
colagogo: favorece el flujo biliar
colerético: estimula la producción de bilis en el hígado
depurativo: purifica la sangre, útil en el metabolismo
detergente: limpia las heridas, favoreciendo la cicatrización
diaforético: favorece la exudación
diurético: estimula la secreción de orina
drástico: purgante enérgico
emenagogo: favorece la aparición de la menstruación
emético: estimula el vómito
emoliente: protege las mucosas y atenúa el estado inflamatorio
energético: aumenta las fuerzas vitales
estimulante: estimula las distintas funciones
estomáquico: favorece la función digestiva
eupéptico: favorece la digestión
expectorante: estimula la secreción catarral
galactóforo: favorece la secreción láctea
hemopoyético: favorece la producción de las células sanguineas
hemostático: detiene las hemorragias
hipertensor: aumenta la presión arterial
hipnótico: provoca el sueño, o al menos lo favorece
hipoglucemiante: disminuye el índice de azúcar en sangre
hipotensor: disminuye la presión arterial
laxante: purgante suave
linimento: míscela emoliente para fricciones externas miótico: contrae la pupila
narcótico: somnífero nervino:actúa sobre el sistema nervioso pectoral:para las enfermedades del aparato respiratorio
resolutivo: apto para resolver atascos, obstrucciones, abscesos, revulsivo: provoca un aumento de aflujo sanguíneo rubefaciente:reclama la sangre hacia la superficie de la epidermis. sialogogo:estimula la secreción salival
tenífugo: remedio contra la tenía o solitaria tópico: remedio de uso externo (cataplasmas, ungüentos, vasoconstrictor:disminuye el calibre de los vasos sanguíneos, vasodilatador:dilata los vasos sanguíneos vulnerario:que cura las heridas.
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