Historia
Desde el principio de la ciencia se ha buscado un medio de eliminar el dolor. En marzo de 1842 en Danielsville, Georgia, el Dr. Crawford Williamson Long fue el primero en usar anestesia (éter) durante una operación, al administrarla a un niño antes de extirparle un quiste del cuello; sin embargo, sólo dio a conocer esta información tiempo más tarde.
Fue el doctor odontólogo Horace Wells quien comenzó a utilizar el óxido nitroso como anestesia, después de habérselo visto utilizar al autotitulado Profesor y Químico Gardner Q. Colton en sus espectáculos, los cuales consistían en administrar este gas a voluntarios del público. Esto los ponía en un estado de euforia y excitación (a veces violentos), y perdían sus inhibiciones, lo cual deleitaba al público. En una ocasión, uno de los voluntarios bajo el efecto del gas se hirió y el doctor Wells observó que no sentía dolor. En base a esto decidió comprobar en sí mismo si el óxido nitroso eliminaba el dolor y el 11 de diciembre de 1844, tras aspirar el gas, su ayudante John Riggs le sacó una muela sin que Wells se quejara. Al despertar, Wells exclamó: "Una nueva era en la extracción de dientes".
Más adelante, en octubre de 1846, fue William Morton, ayudante de Wells, quien realizó una exitosa demostración del uso de la anestesia al aplicársela a un paciente del doctor John Collins Warren. El doctor Warren pudo eliminar un tumor del cuello de su paciente sin que este sintiera dolor alguno. Desde entonces, Morton se dedicó a administrar anestesia, ocultando el tipo de gas que usaba (que él llamaba "letheon") para usarlo en exclusividad pero se vio forzado a revelar que se trataba de éter. Desde ese momento, el uso de éter se difundió rápidamente.
En 1848 se dio el primer paso utilizando el cloroformo. Ese mismo año en un hospital de Edimburgo el tocólogo James Simpson y el Dr. John Snow practicaron el primer parto sin dolor. La madre estuvo tan agradecida que nombró a su hija "Anestesia". Este hecho no se popularizó hasta el año 1857 cuando Snow aplicó el cloroformo a la reina Victoria en el parto del príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha. Después del parto, nombró al doctor Sir.
Para lograr su objetivo que es suprimir el dolor, la anestesiología debió experimentar diferentes formas de llevar al individuo a un coma farmacológico reversible, es decir, anular la actividad cortical a través de drogas que provocan una estabilización de la membrana celular de la neurona por una hiperpolarización de la misma, al bloquear la entrada del ion calcio a través de los canales iónicos. Ésta es una de las teorías de la farmacología más aceptada sin que todavía sea la última palabra.
Tipos de anestesia
Existen tres tipos principales de anestesia:
1.- Anestesia local: Sólo se elimina la sensibilidad dolorosa de una pequeña zona del cuerpo, generalmente la piel.
2.- Anestesia locorregional: Se elimina la sensibilidad de una región o de uno o varios miembros del cuerpo. Puede ser:
troncular de un nervio o plexo nervioso o
neuroaxial actúa bloqueando el impulso doloroso a nivel de la médula espinal, puede ser:
epidural se introduce el anestésico en las proximidades de la médula en el espacio epidural, sin perforar la duramadre (desarrollada por primera vez por el médico español Fidel Pagés).Tiene una instauración menos rápida que la intratecal, los cambios hemodinámicos debidos al bloqueo simpático también se instauran más lentamente.
intratecal o raquídea se perfora la duramadre y aracnoides, y se introduce el anestésico en el espacio subaracnoideo mezclándose con el líquido cefalorraquídeo.
regional intravenosa o bloqueo de Bier mediante compresión se vacía de sangre un miembro y se ocluye con un torniquete, rellenándolo posteriormente con una solución de anestésico local inyectada por vía venosa; se produce la anestesia de ese miembro sin que el anestésico local llegue a la circulación general, gracias al torniquete.
3.- Anestesia general: Se duerme todo el cuerpo mediante la administración de fármacos por vía intravenosa, inhalatoria o por ambas a la vez. Actualmente se realiza combinación de varias técnicas en lo que se llama anestesia multimodal. Los componentes fundamentales que se deben garantizar durante una anestesia general son inconciencia, amnesia y analgesia. La anestesia general persigue varios objetivos:
Analgesia o abolición del dolor, para lo que se emplean fármacos analgésicos.
Protección del organismo a reacciones adversas causadas por el dolor, como la reacción vagal; para ello se emplean fármacos anticolinérgicos como la atropina y otros.
Pérdida de consciencia mediante fármacos hipnóticos o inductores del sueño, que duermen al paciente, evitan la angustia y suelen producir cierto grado de amnesia.
Relajación muscular mediante fármacos relajantes musculares, para producir la inmovilidad del paciente, reducir la resistencia de las cavidades abiertas por la cirugía, y permitir la ventilación mecánica mediante aparatos respiradores que aseguran la oxigenación y la administración de anestésicos volátiles en la mezcla gaseosa respirada.
Algunos de los fármacos empleados en la anestesia tienen efectos analgésicos e hipnóticos a la vez, como ocurre con los anestésicos inhalatorios o volátiles.
Fármacos empleados en anestesia
Anestésicos generales
En la anestesia general se emplean:
Relajantes musculares (miorrelajantes): Como derivados del curare (atracurio, vecuronio, norcuronio, mivacurio, cisatracurio) y succinilcolina.
Opioides: Pueden ser derivados de la morfina u opioides sintéticos como fentanilo, meperidina, alfentanilo y remifentanilo.
Agentes anestésicos: Por vía intravenosa se utilizan propofol, tiopental, etomidato y ketamina. Por vía respiratoria se emplea el halotano, isoflurano, desflurano, sevoflurano y el óxido nitroso.
Otras sustancias: son anticolinérgicos como la atropina, benzodiazepinas como el midazolan o el diazepam y anticolinesterásicos como la neostigmina que revierten el efecto de los relajantes musculares.
Anestésicos locales
En la anestesia local se emplean:
Artículo principal: Anestésico local
Lidocaína
Mepivacaína
Bupivacaína
Levobupivacaína
Ropivacaína
Analgésicos
Un analgésico es cualquier procedimiento médico o paramédico que calma o elimina el dolor. Etimológicamente procede del prefijo griego a-/an- (carencia, negación), y algos, dolor.
Aunque se puede usar el término para cualquier sustancia o mecanismo que reduzca el dolor, generalmente se refiere a un conjunto de fármacos, de familias químicas diferentes que calman o eliminan el dolor por diferentes mecanismos.
Clasificación de los analgésicos
Los analgésicos se agrupan, según su mecanismos de acción, en varios grupos:
Antiinflamatorios no esteroideos
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) son un grupo heterogéneo de fármacos, cuyo representante más conocido es el ácido acetilsalicílico. Actúan sobre todo inhibiendo a unas enzimas llamadas ciclooxigenasas, cruciales en la producción de prostaglandinas, sustancias mediadoras del dolor. Corresponden al primer escalón analgésico de la OMS, junto con el paracetamol, que aunque no es un AINE propiamente dicho, se incluye en este primer escalón. Además de propiedades analgésicas, los AINE son antipiréticos, antiinflamatorios y algunos antiagregantes plaquetarios. Tienen el inconveniente de que no se puede superar una dosis de tolerancia o techo terapéutico debido a los graves efectos adversos como es la hemorragia digestiva.
Opiáceos menores
Son un grupo de sustancias, la mayoría sintéticas como el tramadol que imitan, con menor poder analgésico, la acción de los opioides. Corresponden al segundo escalón analgésico de la OMS.
Opiáceos mayores
Son un grupo de fármacos, unos naturales (opiáceo) como la morfina y otros artificiales (opioide) como el fentanilo, que actúan sobre los receptores opioides de las neuronas del sistema nervioso, imitando el poder analgésico de los opiáceos endógenos. Son los fármacos analgésicos más potentes conocidos y corresponden al tercer escalón analgésico de la OMS. Se pueden asociar y potencian su acción con los AINE, pero no es biológicamente correcto asociarlos a opiáceos menores.
Los opiáceos mayores no presentan techo terapéutico, por lo que se puede aumentar la dosis según la presencia de dolor y tolerancia del paciente. Presenta el inconveniente de que son sustancias estupefacientes y deprimen el sistema nervioso central en las primeras dosis.
Fármacos adyuvantes
Aunque no son analgésicos cuando se administran aisladamente, potencian la acción de cualquier analgésico en asociación. Entre los fármacos adyuvantes analgésicos se encuentran:
- Corticoides.
- Antidepresivos, sobre todo los antidepresivos tricíclicos.
- Anticonvulsivantes, sobre todo en el dolor neuropático.
Aunque no se pueden incluir dentro del grupo de los analgésicos, el placebo, es decir, el efecto placebo o alivio del dolor en ausencia de un tratamiento conocido biológicamente como activo, es capaz de activar áreas cerebrales dedicadas al alivio del dolor, provocando cambios físicos en la manera en la que el cerebro responde al dolor, visible en resonancia magnética funcional, por lo que está demostrado que la confianza que deposita el paciente en un tratamiento, mejora los resultados del mismo. A pesar de todo, ninguna fase del tratamiento del dolor pasa por la utilización de placebo, porque no es ético. |