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Recomendaciones
Aunque la tos puede ser un síntoma problemático, generalmente es la forma de curación del cuerpo. A continuación se presentan algunos consejos para ayudar a aliviar la tos:
Si la persona tiene tos seca con cosquilleo, puede probar con pastillas para la tos o caramelos duros, pero estos NUNCA se deben dar a niños menores de tres años porque pueden provocar ahogamiento.
Utilizar un vaporizador o tomar una ducha de vapor. Ambas cosas incrementan la humedad en el aire y pueden ayudar a aliviar una garganta seca.
Tomar muchos líquidos, ya que éstos ayudan a diluir el moco en la garganta y facilitan la expectoración.
NOTA: algunos expertos médicos han recomendado evitar el uso de antitusígenos en muchas situaciones. La persona debe hablar con el médico antes de que ella misma o su hijo, especialmente aquellos menores de dos años, tomen cualquier tipo de antitusígeno de venta libre, incluyendo los que vienen específicamente etiquetados para los niños.
Los medicamentos que pueden adquirirse sin receta médica incluyen:
Guayafenesina que ayuda a disolver el moco. Se deben ingerir grandes cantidades de líquido con este medicamento.
Descongestionantes que ayudan a resolver la rinorrea y aliviar el goteo retronasal. Sin embargo, estos medicamentos NO se deben administrar a niños menores de seis años, a menos que el médico lo haya indicado específicamente. De igual modo, las personas hipertensas no deben tomar descongestionantes.
Para las infecciones virales, como el resfriado o la gripe, no se debe esperar que el médico prescriba antibióticos, ya que éstos no surten efecto con los virus ni tampoco ayudan a aliviar la tos a causa de las alergias.
Prevención
No fumar y evitar el tabaquismo pasivo.
Si la persona tiene alergias estacionales, como fiebre del heno, debe permanecer en lugares cerrados durante esos días o estaciones cuando los alergenos de transmisión aérea están más activos y, de ser posible, mantener las ventanas cerradas y usar aire acondicionado. Asimismo, se deben evitar los ventiladores que aspiran aire desde los espacios exteriores y se recomienda lavar y cambiar las ropas después de permanecer en áreas al aire libre.
Si la persona tiene alergias todo el año, se aconseja cubrir las almohadas y el colchón con sábanas que protejan contra los ácaros del polvo, utilizar un purificador de aire, así como evitar mascotas y otros desencadenantes.
Tratamiento
El tratamiento definitivo de la tos se basa en determinar su causa exacta e iniciar entonces un tratamiento específico de la causa subyacente. Cuando se hace esto, el tratamiento específico es habitualmente eficaz, como cuando se abandona el tabaco, se trata con antibiótico una infección bacteriana específica, o se suprime el reflujo gastroesofágico.
Se debe valorar el tratamiento sintomático o no específico de la tos cuando: 1) la causa de la tos se desconoce o no es posible un tratamiento específico, y 2) cuando la tos no tiene utilidad o supone un riesgo potencial, o si causa incomodidad sustancial. La tos irritativa no productiva puede suprimirse con un fármaco antitusígeno, que aumenta la latencia o umbral del centro tusígeno. Entre estos fármacos figuran la codeína (15 mg cuatro veces al día), medicamentos no narcóticos como el dextrometorfano (15 mg cuatro veces al día). Estos medicamentos son un tratamiento sintomático útil interrumpiendo paroxismos prolongados que se autoperpetúan. Sin embargo, habitualmente no debe suprimrse una tos productora de cantidades significativas de esputo, debido a que la retención de esputo en el árbol traqueobronquial puede interferir con la distribución de la ventilación, la aireación alveolar, y la resistencia pulmonar a la infección.
Cuando las secreciones son espesas y adherentes pueden ser útiles una hidratación adecuada, los expectorantes, y la humidificación del aire con un nebulizador ultrasónico con bromuro de ipratropio, un tipo de broncodilatador de acción antimuscarínica que se administra en 2 inhalaciones (36 µg cuatro veces al día). El glicerol yodado (30 mg cuatro veces al día) puede ser especialmente útil en la tos del asma o en la bronquitis crónica, y la guaifenesina (100 mg tres veces al día), en la bronquitis aguda o crónica. El aclaramiento mucociliar puede aumentar con agonistas beta-adrenérgicos como la efedrina (12.5 mg cuatro veces al día), especialmente en pacientes con fibrosis quística, y la teofilina (100 mg tres veces al día), en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
El tratamiento protusígeno (favorecedor de la tos), está diseñado para aumentar la efectividad de una tos útil pero inadecuada. Los aerosoles con suero salino hipertónico pueden aumentar el aclaramiento de partículas de las vías aéreas inferiores durante la tos en pacientes con bronquitis, y se ha demostrado un efecto similar de los aerosoles de amilorida en pacientes con fibrosis quística.
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