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Ha tres tipos de silicosis:
Silicosis crónica simple que resulta de la exposición a largo plazo (más de 20 años) a bajas cantidades de polvo de sílice. Se presenta inflamación en los pulmones y nódulos en los ganglios del tórax a causa de este polvo. Esta enfermedad puede hacer que las personas tengan dificultad respiratoria y puede ser similar a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Silicosis acelerada que se presenta después de la exposición a cantidades mayores de sílice en un plazo más corto (5-15 años). La inflamación en los pulmones y los síntomas ocurren más rápidamente en este tipo de silicosis que en la silicosis simple.
Silicosis aguda que resulta de la exposición a cantidades muy grandes de sílice durante corto tiempo. Los pulmones se inflaman bastante y se pueden llenar de líquido causando una dificultad respiratoria grave y bajos niveles de oxígeno en la sangre.
Se puede presentar fibrosis masiva y progresiva en la silicosis simple o acelerada, pero es más común en la forma acelerada. Dicha fibrosis masiva y progresiva es causada por la cicatrización severa y destruye las estructuras pulmonares normales.
Las personas que se desempeñan en trabajos que los exponen al polvo de sílice están en riesgo. Estos trabajos comprenden:
Minería
Corte de piedra
Trabajo en canteras
Construcción de carreteras y edificios
Fabricación de abrasivos
Chorreado de arena
Sìntomas
Tos crónica
Dificultad respiratoria con el ejercicio, por lo general en pacientes que tienen fibrosis masiva y progresiva
Otros síntomas de esta enfermedad, especialmente en la silicosis aguda son:
Fiebre
Tos
Pérdida de peso
Dificultad respiratoria aguda
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para la silicosis, pero es importante retirar la fuente de exposición al sílice para evitar el empeoramiento de la enfermedad. El tratamiento complementario comprende antitusígenos, broncodilatadores y oxígeno, si es necesario. Se prescriben antibióticos para las infecciones respiratorias en la medida de lo necesario.
El tratamiento también comprende limitar la exposición a sustancias irritantes, dejar de fumar y hacerse pruebas cutáneas de rutina para tuberculosis.
Las personas con silicosis presentan un alto riesgo de desarrollar tuberculosis (TB), ya que se cree que el sílice interfiere con la respuesta inmunitaria del cuerpo a la bacteria que produce la TB. Las personas con silicosis deben practicarse pruebas cutáneas para verificar la exposición a TB y aquellas que resulten con una prueba cutánea positiva deben recibir tratamiento con medicamentos antituberculosos. Cualquier cambio en el aspecto de una radiografía de tórax puede ser un signo de tuberculosis.
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