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Si no se trata, es muy posible que sobrevenga daño progresivo del hueso.
En las primeras etapas de la osteonecrosis, el dolor es usualmente leve. El dolor se acrecienta después de actividades en que se soporte el peso del cuerpo como estar de pie o caminar. En las etapas posteriores, el dolor puede aparecer incluso cuando esté descansando, y a veces puede despertarle.
En las etapas tempranas, no se ve afectada la movilidad de las articulaciones.
No obstante, el dolor puede dificultar el movimiento de la articulación afectada. Eventualmente, si el hueso colapsa, el cartílago se dañará, resultando en artritis y limitando progresivamente la movilidad de la articulación.Diagnostico
El diagnóstico precoz de la osteonecrosis es importante para poder evitar que el hueso colapse. La información obtenida por medio de su historial clínico, junto con los resultados de un reconocimiento físico exhaustivo, pueden ayudar a identificar esta condición.
En esta primera etapa el diagnóstico es preferentemente a través de imagen por resonancia magnética. Este método es capaz de detectar osteonecrosis antes de que haya daño significativo al hueso y antes de que se manifiesten cambios visibles en radiografías.
Si el diagnóstico no se hace lo suficientemente pronto y la condición se deja progresar, inevitablemente habrá daño al hueso y a la articulación concomitante.
Tratamiento
Para ayudar a aliviar el dolor asociado con esta condición sin mejorarla se utilizan analgésicos, como la aspirina y el acetaminofen, la aplicación local de calor, baños calientes, y mantas eléctricas.
En las etapas iniciales, debe evitar la carga sobre el área afectada. Si sus caderas o rodillas están implicadas, limite el tiempo que pasa de pie o camina. Si los hombros están implicados, limite la cantidad de carga que puede llevar. Al sentarse, levante las piernas.
Es recomendable el uso de muletas o un bastón para ayudarle a disminuir el peso sobre la articulación o articulaciones afectadas. Los ejercicios que no involucran cargar peso, como los acuáticos, también son útiles para mantener y aumentar la fortaleza de los músculos circundantes. Aunque ninguna de estas medidas revertirá o alterará el curso de la osteonecrosis, le ayudarán a hacer su vida más cómoda y retrasarán la necesidad de cirugía de reemplazo de la articulación.
La meta final es prevenir que el hueso afectado colapse. Ello es porque si esto sucede, la articulación se ve afectada y a menudo se necesita de cirugía de reemplazo de la articulación.
En la etapa más temprana de la enfermedad, puede ser de utilidad un tratamiento quirúrgico llamado descompresión. Este procedimiento consiste en perforar un agujero en el hueso afectado, aliviando la presión y permitiendo que fluya la sangre. Se crea un nuevo abastecimiento de sangre dentro del canal de tejido fibroso que crece dentro de la perforación. A veces se usan implantes óseos en estos sitios para intentar soportar al hueso, en lo que se establece el nuevo abastecimiento de sangre.
Aunque estos tratamientos quirúrgicos pueden aumentar las probabilidades de curación, no se consideran 100% efectivos.
Prevención
Lo aconsejable es reducir la ingestión de bebidas alcohólicas y utilizar esteroides solo bajo prescripción médica.
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