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ALTERACIONES FENOTÍPICAS DE LA CÉLULA NEOPLÁSICA
MALIGNA: La célula neoplásica puede mostrar anomalías diversas:
Nucleares
Desaparición de antígenos
Permeabilidad
Transporte
Pérdida de las uniones intercelulares (pérdida de la
inhibición por
contacto)
Cambios enzimáticos
Motilidad
Citoesqueleto
Aparición de antígenos (neoantígenos) o expresión de
antígenos embrionarios (como el ACE, el cual puede
ser usado como marcador tumoral).
Cambio en carga eléctrica de superficie celular
CARACTERES MORFOLÓGICOS DE LA CÉLULA NEOPLÁSICA:
La carencia de diferenciación es marcada por cambios funcionales y morfológicos.
Los cambios morfológicos son:
Pleomorfismo celular y nuclear : variedad en tamaño y forma de células y núcleos (anisocitosis y anisocariosis o anisonucleosis).
Hipercromatismo nuclear o hipercromasia:
aumento de densidad de la tinción nuclear.
Desproporción núcleo-citoplasmática o pérdida de la relación núcleo-citoplasma:
aumento desproporcionado del volumen nuclear respecto al citoplasmático.
Irregularidades de la envoltura o membrana nuclear: por ejemplo presencia de indentaciones o engrosamientos sectoriales.
Cambios en el patrón de la cromatina:
puede ser observada cromatina en grumos.
Nucléolo prominente: además del aumento de tamaño, puede haber incremento de número o de configuración anormal. Es un rasgo de valor relativo, porque una prominencia puede ser vista en procesos
reparativos. Sin embargo, puede ser determinante en neoplasias malignas
particulares (adenocarcinoma prostático).
Figuras mitóticas anormales, atípicas o bizarras.
Pérdida de polaridad de las células neoplásicas: cuando ellas forman parte de una estructura epitelial.
INVASIÓN Y METÁSTASIS:
Tanto la invasión como las metástasis, son marcadores biológicos de tumores malignos y principales causas de morbilidad y mortalidad por cáncer. Estos fenómenos son sujeto de intensa investigación en la actualidad. La invasión y la capacidad metastásica son el resultado biológico de la expansión clonal y de la heterogeneidad tumoral, porque el tumor primario presentaría una población o clon con capacidad metástasica. Metástasis en el sentido neoplásico, es la aparición de un tumor secundario que no tiene relación física con el tumor primario. De acuerdo a esta definición, el compromiso de estructuras por continuidad no debería ser considerada como metástasis. El desarrollo de metástasis en bazo, músculo esquelético y miocardio son eventos raros. En cambio, hígado, pulmón, glándula suprarrenal, encéfalo, ganglios linfáticos, huesos y médula ósea son sitios frecuentes de metástasis.
MÉTODOS DIAGNÓSTICOS DE LAS NEOPLASIAS:
Análisis macroscópico y microscópico de la lesión: con el fin de determinar su naturaleza (benigna o maligna) y evaluar patrones morfológicos que permitan determinar una graduación y por lo tanto, asignar un pronóstico. El tejido a analizar puede ser obtenido por biopsia quirúrgica (incisional o excisional), biopsia por punción o a través de instrumentos endoscópicos, así como también, tejidos derivados de resecciones quirúrgicas, incluyendo aquellas radicales. Por otra parte, un tejido obtenido durante un acto operatorio, puede ser estudiado mediante su congelación para obtener un informe de biopsia intraoperatoria, rápida o por congelación (actualmente denominada también consulta intraoperatoria), permitiéndole al cirujano decidir la conducta en base a la información entregada por el patólogo.
Citología: técnica que permite analizar células aisladas o en grupos, ya sea, con fines diagnósticos o como método de pesquiza precoz (en cáncer cérvicouterino).
Microscopía electrónica: utilizada a veces para analizar estructuras celulares que permiten determinar la histogénesis de la lesión.
Inmunocitoquímica o inmunohistoquímica: usadas para determinar también histogénesis o hacer diagnóstico diferencial entre lesiones de diferente índole. Ellas se realizan a través de reacciones Ag-Ac con diferentes métodos, donde el anticuerpo reacciona con mayor o menor especificidad contra algún particular elemento celular.
Citometría de flujo: especialmente para determinar el contenido de ADN.
Hibridización in situ: permite por ejemplo diferenciar virus papilomas humanos oncogénicos de los no oncogénicos.
PCR: técnica que permite estudiar por amplificación de secuencias génicas, por ejemplo, oncogenes o genes supresores de tumor.
Marcadores tumorales: los cuales tienen mayor o menor sensibilidad y
especificidad. Permite apoyar el diagnóstico de la neoplasia o pueden ser utilizados en el seguimiento.
Tratamiento
Como advertimos cuando hablamos de las características de los neoplasmas, aún son bastante desconocidos para la ciencia incluso en el caso de los humanos. De ahí que tan sólo nos queda recomendaros que en caso de manifestarse una tumoración externa, optéis por su extirpación siempre que la zona afectada lo permita, ya que es la única manera que tenemos a nuestro alcance para combatir la enfermedad.
La manera de proceder aunque ya os la hemos explicado en otras fichas, sería coger al animal enfermo con el salabre y colocarlo sobre un paño húmedo para evitar que se seque su delicada piel. Una vez colocado procederemos a desinfectar la zona en la cual vamos a efectuar la extracción con un algodón empapado en Betadine (¡evitad a toda costa el contacto con las branquias!). Después procederemos a extraer el tumor con sumo cuidado y una vez extraído nuevamente desinfectaremos la zona con el mismo producto.
Es recomendable que todos los peces intervenidos quirúrgicamente pasen unos días en un acuario enfermería donde les realizaremos un tratamiento preventivo con algún tónico general para evitar la aparición de cualquier infección oportunista y de este modo, garantizar la correcta cicatrización de la zona afectada. |