El período de tiempo comprendido entre el momento de resultar infectado y el desarrollo de los síntomas es de 8 a 48 horas. La enfermedad aguda dura entre 1 y 2 semanas.
En algunos pacientes que han estado bajo tratamiento, la bacteria se aloja en la materia fecal durante meses. Existe un estado de portador en quienes albergan la bacteria durante un año o más luego de la infección inicial.
Una persona tiene mayor probabilidad de adquirir este tipo de infección si:
Ha consumido alimentos inadecuadamente almacenados o preparados (especialmente pavo, pollo y huevos mal cocidos, y la falta de refrigeración del relleno del pavo)
Tiene miembros de la familia con infección reciente por salmonela
Ha tenido una enfermedad familiar reciente con gastroenteritis
Ha estado internado en una institución
Ha comido pollo recientemente
Ha comido pollo recientemente
Tiene como mascota una iguana, otros lagartos, tortugas o serpientes (los reptiles son portadores de salmonela)
Tiene un sistema inmunitario debilitado
Aproximadamente 40.000 personas sufren infección por salmonela en los Estados Unidos cada año y la mayoría de los pacientes son menores de 20 años. La tasa más alta ocurre desde julio hasta octubre.
Síntomas
Los síntomas (diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre y dolor de cabeza) aparecen entre las 12 y 36 horas después de haber ingerido un alimento contaminado y persisten de 1 a 4 días.
Tratamiento Fiebre Tifoidea
En la terapéutica de la fiebre tifoidea y las fiebres entéricas se deben considerar:
El tratamiento antibacteriano específico
Las medidas generales de soporte
El tratamiento de las complicaciones
El tratamiento de los portadores crónicos
- Tratamiento específico: en la actualidad se dispone de varios antimicrobianos útiles para el tratamiento de las infecciones pos salmonella, dentro de las cuales están el cloramfenicol, la ampicilina, la amoxacilina, el sulfametoxazol - trimetoprim, las cefalosporinas de tercera generación, como la cefotaxina, la cefoperazona, la ceftriaxona; y las fluoroquinolonas como la ciprofloxacina y la ofloxacina.
-Cloramfenicol: continua siendo el medicamento de primera elección para el tratamiento de las infecciones por S.typhi sensibles. Tiene muy buena difusión tisular y bajo costo. La dosis diaria es de 50 mg/kg/día repartida en cuatro tomas. Se recomienda la administración por 15 días más a partir del momento de la apirexia. La aparición de cepas multiresistentes viene a complicar la selección del antibiótico. El inconveniente del cloramfenicol es su toxicidad hematológica caracterizada por la depresión medular relacionada con la dosis y representada por reticulocitopenia, vacuolización de los eritrocitos, aumento del hierro sérico y de la celularidad de la médula ósea. La segunda forma, mas rara y de mayor gravedad es la pancitopenia o aplasia medular idiosincrásica.
-Ampicilina: tiene buena concentración sanguínea y linfática; cuando se administra por vía oral se concentra y elimina en forma activa por la bilis. Dosis: 100 mg/kg/día. Por 10 a 15 días. Algunos recomiendan iniciar el tratamiento por vía endovenosa y continuarlo por vía oral.
-Amoxacilina: del grupo de las ampicilinas, tiene la ventaja de tener mejor absorción, mayor concentración y menores efectos gastrointestinales que la ampicilina. Dosis: 100 mg/kg/día, por 10 a 15 días. Se utiliza como alternativa al cloramfenicol. Otra indicación son los pacientes con contraindicaciones hematológicas para el uso de cloramfenicol.
-Sulfametoxazol-trimetoprim: se utiliza en el tratamiento de fiebres entéricas incluida la fiebre tifoidea. Los resultados han sido variables.
-Fluoroquinolonas: varias de ellas han demostrado ser muy activas in vitro contra salmonella, incluida la S.typhi. Dentro de éstas la ciprofloxacina es una buena alternativa. La norfloxacina es útil en el tratamiento de portadores crónicos de S.typhi, observándose negativización de las heces y la bilis en dosis de 400 mgs. Igualmente, ha sido utilizada la ofloxacina en el tratamiento de los portadores crónicos.
-Cefalosporinas: dentro de éstas, las cefalosporinas de tercera generación son las mejor estudiadas en el tratamiento de las bacteremias y fiebres entéricas por salmonella, incluidas aquellas por S.typhi. Los mejores resultados observados son los obtenidos con la cefoperazona y la ceftriaxona.
-Corticoides: el uso de dosis elevadas de dexametasona en el manejo de la fiebre tifoidea y solo debe ser usada en el tratamiento de la fiebre tifoidea severa y en forma temprana. De ésta manera de dexametasona puede reducir la mortalidad en forma importante.
-Medidas generales: dentro de ellas están el reposo, los cuidados de enfermería que permitan mantener el control del estado de conciencia, la tensión arterial, el pulso, la diuresis, evitar las úlceras cutáneas, las lesiones de la boca, los ojos, o detectar en forma temprana cualquier complicación.
Se deben mantener una adecuada hidratación y el control de líquidos y electrolitos.
No se recomienda el uso de la aspirina por el riesgo de producir hipotermia profunda o hipotensión; tampoco es recomendable el uso de antidiarréicos pues la falta de motilidad intestinal puede producir perforación intestinal.
Tratamiento de Salmonesis no tifoidea
No se deben administrar antibióticos sistemáticamente. Los antibióticos no modifican el curso clínico de la enfermedad y sin embargo facilitan las recidivas a la vez que retrasan la eliminación del microorganismo. La rehidratación es el principal tratamiento en esta enfermedad, para favorecer la recuperación de agua y electrólitos.
Los antibióticos sólo deben administrarse si hay riesgo de metástasis. Deben administrarse por vía oral o intravenosa durante 2-3 días hasta que la fiebre remita. Si aparecen infecciones locales o bacteriemia se debe sospechar de resistencias al antibiótico. En este caso se deben administrar cefalosporinas de tercera generación o ciprofloxacino (una quinolona).
En pacientes con VIH, inmunodeprimidos, el tratamiento será de 1-2 semanas vía intravenosa y 4 semanas por vía oral. En pacientes con endoarteritis o endocarditis los antibióticos se prolongaran durante 6 semanas y se añadirán cefalosporinas.
|