¿Cómo se transmite?
Los virus de la Influenza se diseminan al aire cuando un enfermo tose, estornuda o habla; otras personas se infectan al inhalar ese aire contaminado con los virus.
Al entrar los virus en la nariz, garganta y pulmones de una persona sana, comienzan a multiplicarse y posteriormente ocasionan los síntomas de la Influenza.
Los virus también pueden diseminarse cuando una persona toca con los dedos un objeto contaminado con dichos gérmenes y luego se toca los ojos, boca o nariz.
Las personas enfermas pueden transmitir los virus durante varios días; los adultos pueden contagiar a otras personas después del primer día de haber comenzado con los síntomas y hasta durante siete días. Los niños pueden transmitir los virus incluso durante más días.
Tratamiento
Existen algunos medicamentos que pueden ser empleados en el tratamiento de la Influenza. Dichos fármacos incluyen la amantadina, la rimantandina, el oseltamivir y el zanamivir. Los dos primeros únicamente son efectivos contra los virus A.
Cualquiera de estos fármacos acorta la enfermedad en aproximadamente un día, siempre y cuando se administren dentro de las primeras 48 horas de iniciado el padecimiento.
Los medicamentos antiinfluenza no están exentos de efectos secundarios; pueden causar nerviosismo, ansiedad, dificultad para concentrarse, sensación de “cabeza hueca”, náusea e hiporexia, agitación, delirio, alucinaciones y convulsiones.
Los medicamentos antiinfluenza son de uso delicado y sólo el médico está capacitado para determinar si deben ser administrados a un paciente
El riesgo de contagio durante los viajes o en otros lugares del mundo depende la epoca del año y el lugar que se visita. En los trópicos, la Influenza puede ocurrir en cualquier temporada del año. En regiones templadas, la Influenza es más común en el invierno; de octubre a marzo en el hemisferio norte, y de abril a septiembre en el hemisferio sur.