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Síntomas
Los síntomas dependen del tipo real de infección. Para los síntomas de un tumor relacionado con aspergilosis, ver aspergiloma.
Los síntomas de la aspergilosis alérgica pueden abarcar:
Fiebre
Malestar
Tos
Tos con sangre o tapones mucosos de color castaño
Sibilancias
Pérdida de peso
Episodios recurrentes de obstrucción pulmonar
Síntomas adicionales observados en una infección invasiva:
Escalofríos
Dolores de cabeza
Insuficiencia respiratoria
Dolor en el pecho
Aumento en la producción de esputo que puede tener sangre
Dolor de huesos
Sangre en la orina
Disminución del gasto urinario
Meningitis
Problemas de visión
Sinusitis
Endocarditis
Tratamiento
Un aspergiloma no suele requerir tratamiento, a menos que haya sangrado en los tejidos pulmonares asociado con la infección, caso en el cual es necesario realizar cirugía.
La aspergilosis invasiva es tratada durante varias semanas con amfotericina B, un medicamento antimicótico que se administra por vía intravenosa. También se puede utilizar itraconazol o voriconazol.
La endocarditis causada por Aspergillus se trata mediante la extirpación quirúrgica de las válvulas cardíacas infectadas y también se necesita una terapia a largo plazo con amfotericina B.
Los fármacos antimicóticos no son de ayuda para las personas con aspergilosis alérgica, la cual se trata con prednisona oral.
Diagnostico
El diagnóstico de la forma invasiva se hace por demostración de la invasión fúngica tisular y el aislamiento del germen en cultivo. El estudio serológico puede ser útil para las otras formas de aspergilosis. El aislamiento en cultivo a partir de secreciones respiratorias, orina, heces, córnea o heridas, tiene poca especificidad diagnóstica. El cultivo de esputo positivo en un paciente con neutropenia profunda y sintomatología pulmonar es sugestivo de corresponder a aspergilosis. El diagnóstico de aspergilosis pulmonar en el inmunocomprometido es difícil porque las manifestaciones clínicas son inespecíficas y raramente el agente es aislado de sangre, otros fluidos, médula ósea o esputo. Además la serología habitualmente es negativa.
En la interpretación del resultado del estudio microscópico hay que recordar que Aspergillus sp. puede ser un contaminante del ambiente o estar presente en los alimentos ingeridos o ser saprofitas de la orofaringe o la vía respiratoria, por lo que la presencia de hifas en esputo no hace diagnóstico de enfermedad. Si el paciente tiene una candidiasis orofaríngea, puede confundirse con seudohifas. El diagnóstico es más probable si se observan varias colonias en la placa o el mismo agente es identificado en varias muestras.
Para las formas de aspergilosis alérgica el diagnóstico definitivo depende del aislamiento del hongo en cultivo de esputo, lo que es menos excitoso para las otras formas.
Habitualmente se necesita recurrir a técnicas invasivas: fibrobroncoscopía con lavado broncoalveolar o punción aspirativa transtorácica si la lesión es periférica. La biopsia es un método óptimo de diagnóstico pero a menudo es difícil de realizar en los pacientes severamente enfermos
El diagnóstico de aspergilosis sinusal es menos difícil. Usualmente puede aislarse por lavado del seno o biopsia de las lesiones de nariz o paladar.
Prevención
Se debe tener cuidado con el consumo de medicamentos inmunodepresores. La prevención del SIDA evita ciertas enfermedades, incluyendo aspergilosis, que están asociadas con un sistema inmunitario dañado o debilitado.
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