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Síntomas
La prostatitis aguda comienza a menudo con escalofríos y fiebre, malestar abdominal inferior, dolor perineal (dolor en el área entre los genitales y el ano), y ardor con la micción. Los síntomas de prostatitis más avanzada abarcan reducción del chorro de orina y dificultad para orinar.
La prostatitis se puede presentar junto con epididimitis u orquitis, especialmente si es provocada por una ETS, en cuyo caso también pueden presentarse los síntomas de la afección que la acompaña.
Entre los síntomas de la prostatitis aguda se pueden mencionar:
Fiebre
Escalofríos
Lumbago
Dolor abdominal (por encima del hueso púbico)
Dolor perineal (piso pélvico)
Dolor y ardor al orinar (disuria)
Retención de la orina (incapacidad de vaciar por completo la vejiga)
Dolor al eyacular
Dolor con las deposiciones
Otros síntomas que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Sangre en la orina
Aumento de la frecuencia o urgencia de orinar
Dificultad al orinar
Disminución en la fuerza del chorro urinario
Dolor en el testículo
Semen con sangre
Orina con olor desagradable
Tratamiento
La mayoría de los casos de prostatitis aguda se alivia por completo con medicamentos y una leve modificación de la dieta y la conducta.
MEDICAMENTOS:
La prostatitis se trata con antibióticos, más a menudo trimetropima con sulfametoxazol (Bactrim), floroquinolonas (Floxin o Cipro) y derivados de las tetraciclinas.
Para hombres con prostatitis provocada por una ETS se administra una dosis de 250 mg de ceftriaxone seguida por una serie de 10 días de doxiciclina u ofloxacino. Para otras causas bacterianas el tratamiento estándar consta de Bactrim, Cipro o Floxin durante al menos 4 semanas.
Debido a que la recaída es frecuente, algunos médicos recomiendan terapias aún más prolongadas, de 6 a 8 semanas, para eliminar la infección. En los casos severos, se puede requerir de hospitalización y antibióticos intravenosos (IV).
Los reblandecedores fecales pueden disminuir la molestia asociada con las deposiciones.
CIRUGÍA:
La cirugía o la instrumentación uretral (cateterismo urinario o cistoscopia) no se recomiendan para pacientes con prostatitis aguda.
OTRA TERAPIA:
Se recomienda orinar con frecuencia y realizar la evacuación total para disminuir los síntomas de urgencia y frecuencia urinaria.
Si la próstata inflamada obstruye la uretra, la vejiga puede ser incapaz de vaciarse y puede ser necesaria la colocación de un catéter suprapúbico (un drenaje que vacía la vejiga a través del abdomen).
Los baños calientes o baños de asiento pueden aliviar un poco el dolor perineal y el lumbago asociado con la prostatitis aguda.
DIETA:
Se aconseja evitar las sustancias que irritan la vejiga, como alcohol, alimentos y bebidas cafeinadas, al igual que jugos cítricos y alimentos calientes o condimentados.
El incremento en la ingestión de líquidos (64 a 128 onzas diarias) estimula la micción frecuente, lo que ayuda a eliminar las bacterias de la vejiga.
CONTROL:
El seguimiento debe incluir un examen al momento de terminar la terapia antibiótica para asegurarse de que la infección ya no esté presente.
Pronostico
La mayoría de los hombres a quienes se les ha diagnosticado prostatitis aguda con exactitud se vuelven asintomáticos una vez finalizado el tratamiento.
Los pacientes que han padecido prostatitis aguda son más propensos a una reaparición de la enfermedad y tienen probabilidades de desarrollar una prostatitis crónica.
Diagnostico
El tratamiento más eficaz para la prostatitis depende fundamentalmente de un diagnóstico preciso. Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar la prostatitis pueden incluir los siguientes:
cultivo de orina, incluyendo recolección de muestra de orina de triple micción (También llamado método de recolección de orina de tres frascos.): este procedimiento, que se suele utilizar junto con el masaje de próstata, consiste en recolectar y evaluar el líquido prostático y la orina con la finalidad de detectar la presencia de glóbulos blancos y bacterias.
examen rectal digital (su sigla en inglés es DRE): procedimiento en el cual el médico introduce en el recto un dedo enguantado para examinar el recto y la glándula prostática con el fin de detectar señales de cáncer.
cultivo de semen
masaje prostático (También llamado masaje.): procedimiento mediante el cual se recolecta líquido prostático para ser examinado. A través de este procedimiento, que se suele realizar durante un examen rectal digital (DRE), el médico "masajea" la glándula prostática con la finalidad de drenar líquido a la uretra. Luego, se realiza el examen microscópico del líquido para detectar la presencia de inflamación y, o infección.
cistoscopia (También llamada cistouretroscopia.): examen en el cual un tubo flexible con un dispositivo visualizador se introduce a través de la uretra para examinar la vejiga y el tracto urinario e investigar anomalías estructurales u obstrucciones, como los tumores o cálculos.
Prevención
No todos los tipos de prostatitis se pueden prevenir, pero lavarse bien las manos después de defecar y antes de tocar el pene puede evitar la transferencia de bacterias del área rectal al aparato genitourinario.
Las infecciones asociadas con enfermedades de transmisión sexual se pueden evitar teniendo un comportamiento sexual sin riesgos.
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