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En los Estados Unidos se presentan unos cuantos miles de casos cada año. El principal factor de riesgo es el hecho de tener varios compañeros sexuales.
Síntomas
Úlcera pequeña e indolora en los órganos genitales
Hinchazón y enrojecimiento de la piel sobre los ganglios linfáticos inguinales
Ganglios linfáticos inguinales inflamados (inguinal) en uno o ambos lados
Drenaje de los ganglios linfáticos
Drenaje de pus o sangre por el recto (sangre en las heces)
Dolor mientras se produce un movimiento intestinal (tenesmo)
Tratamiento
El linfogranuloma venéreo puede curarse mediante una terapia antibiótica adecuada y entre los medicamentos más comúnmente formulados se encuentran los siguientes:
tetraciclina, 500 mg (miligramos) vía oral, cuatro veces al día, durante 3 semanas
doxiciclina, 100 mg vía oral, dos veces al día, durante 3 semanas
eritromicina, 500 mg vía oral, cuatro veces al día, durante 3 semanas
Nota: la tetraciclina oral no se prescribe a los niños hasta que los dientes permanentes hayan hecho erupción, ya que ésta puede decolorar de manera permanente los dientes que aún están en proceso de formación.
Pronostico
Con el tratamiento adecuado, la recuperación y un período corto de la enfermedad son posibles.
Transmisión
Se disemina a través del contacto de mucosas infectadas (la mucosa del pene, recto, vagina,
boca o garganta) o fluidos corporales (semen, liquido pre-eyaculatorio, fluido anal o vaginal). El
uso de enemas antes del sexo puede hacer que la persona tenga mas probabilidad de
contagiarse de LGV. Compartir juguetes sexuales que no han sido desinfectados puede también
contagiar.
El LGV se puede adquirir por:
Penetrar o ser penetrado sin condón
Hacer 'fist' (meter la mano en el recto) sin guante de látex
Compartir juguetes sexuales como consoladores o similares
Sexo con varias personas sin cambiar de condón o guante.
Prevención
La abstinencia es la única manera absoluta de prevenir una enfermedad de transmisión sexual, pero las prácticas de sexo seguro pueden reducir el riesgo. Se aconseja tener relaciones sexuales monógamas con un individuo que se sabe está libre de ETS.
El uso de condones de ambos tipos, masculinos y femeninos, utilizados en forma apropiada, reduce notablemente la probabilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual. El condón debe estar en su lugar desde el inicio de la relación sexual hasta el final de la misma y debe utilizarse CADA vez que el individuo se involucre en una actividad sexual con un compañero que no es monógamo o cualquier compañero del cual sospeche.
Los condones son medidas efectivas y poco costosas considerando las consecuencias de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
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