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Enfermedad de Graves.
Tumores no cancerosos de la glándula tiroidea o de la hipófisis.
Tumores de los testículos o de los ovarios.
Inflamación (irritación e hinchazón) de la tiroides por una infección viral u otras causas.
Ingestión (consumir a través de la boca, como al comer) de cantidades excesivas de la hormona tiroidea.
Ingestión excesiva de yodo.
Síntomas
Pérdida de peso.
Aumento del apetito.
Nerviosismo.
Inquietud.
Intolerancia al calor.
Aumento de la sudoración.
Fatiga.
Evacuaciones intestinales frecuentes.
Irregularidades en la menstruación en las mujeres.
Se puede presentar bocio (tiroides visiblemente agrandada).
Los síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
Debilidad.
Dificultad para dormir.
Piel pegajosa.
Piel caliente o enrojecida.
Pulso saltón.
Náuseas y vómitos.
Ausencia de menstruación.
Prurito generalizado.
Sensación de latidos cardíacos.
Temblor en la mano.
Pérdida del cabello.
Diarrea.
Desarrollo de mamas en los hombres.
Presión sanguínea alta.
Ojos saltones (exoftalmos).
Tratamiento
Una vez se diagnostica el hipertiroidismo, se debe instaurar tratamiento medicamentoso con antitiroideos por vía oral (carbimazol, metimazol, propiltiouracilo), que inhiben la formación de hormonas tiroideas y conseguirán mejorar los síntomas en un plazo de 7-15 días. En casos de enfermedad de Graves-Basedow se puede intentar un tratamiento prolongado durante uno o dos años con fármacos antitiroideos, administrados de forma exclusiva o en combinación con tiroxina (para evitar que se produzca hipotiroidismo).
En el periodo de tratamiento es necesario realizar revisiones cada 3-4 meses en las que se deben vigilar posibles efectos secundarios de los antitiroideos como son las reacciones cutáneas y excepcionalmente la disminución de glóbulos blancos o agranulocitosis. Tras ese período, cerca del 40 por ciento de casos remiten definitivamente, mientras que el resto recidiva.
Tanto en esta situación como en los bocios nodulares causantes de hipertiroidismo es necesario aplicar un tratamiento definitivo. Si el bocio es de gran tamaño, produce síntomas compresivos o se acompaña de alteraciones oculares propias de la enfermedad de Graves-Basedow se encuentra indicado el tratamiento quirúrgico. Hoy en día los resultados son muy buenos, si bien la afectación del nervio recurrente que da lugar a afonía o el daño de las glándulas paratiroides, que produce disminución del calcio en la sangre, son posibles pero infrecuentes complicaciones de la cirugía. Si el bocio es de pequeño tamaño o existe riesgo quirúrgico alto, puede administrarse por vía oral una dosis de yodo radioactivo que hará efecto en 1-2 meses.
Esta opción tiene el inconveniente de causar con frecuencia hipotiroidismo y de favorecer con más frecuencia que la cirugía el deterioro de las alteraciones oculares en la enfermedad de Graves-Basedow. En el caso de que el hipertiroidismo se produzca en el embarazo, puede tratarse con medicamentos, si bien deben utilizarse aquellos que crucen en la menor medida posible la barrera feto-placentaria (Propiltiouracilo). En tal circunstancia se encuentra contraindicado el tratamiento con yodo radioactivo.
Tanto la cirugía como el yodo radioactivo pueden producir hipotiroidismo, que debe tratarse de por vida con comprimidos de tiroxina. El ajuste de la dosis es sencillo y en estado de compensación la condición no supone limitación alguna. El tratamiento de la oftalmopatía (exoftalmos) se basa en mantener un buen control de la función tiroidea y evitar el consumo de tabaco, siendo necesario valorar el tratamiento con derivados de cortisona o cirugía orbitaria en le caso de se produzca una afectación intensa y progresiva.
Diagnostico
La aparición de los síntomas clásicos junto a la aparición de bocio crea la sospecha diagnóstica que se confirma con la determinación de hormonas tiroideas (T4 y T3) en sangre que deben estar elevadas. En raros casos sólo se aumenta el nivel de T3. La concentración de TSH está muy disminuida, incluso por debajo del límite de detección. Cuando existe sospecha de enfermedad de Graves/Basedow se observan anticuerpos (antitiroglobulina, antimicrosomales, TSI) positivos. La realización de una gammagrafia tiroidea puede ayudar a esclarecer el tipo y la función del bocio y, así, encuadrar mejor el tipo de hipertiroidismo. En ocasiones es necesario hacer una ecografía tiroidea para valorar la posible nodularidad.
Prevención
No existen medidas generales de prevención para el hipertiroidismo.
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