Los síntomas de la peritonitis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
Diagnóstico
El diagnóstico rápido de la peritonitis es vital porque las complicaciones pueden ocurrir rápidamente. Además de la historia médica y del examen físico completos (el cual puede mostrar distensión y aumento de la sensibilidad abdominal), los exámenes de diagnóstico para la peritonitis pueden incluir los siguientes:
Rayos X - examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.
Exámenes de laboratorio (para identificar el organismo infeccioso).
Cirugía exploratoria.
Tratamiento
Los principios básicos son los siguientes:
Medidas de apoyo
a) Combatir hipovolemia y shock.
b) Tratar las bacterias no eliminadas con cirugía, de forma precoz y enérgica.
c) Tratar la insuficiencia de órganos.
d)Nutrición adecuada.Los antimicrobianos utilizados deben cubrir el espectro bacteriano esperado de bacterias grampositivas y gramnegativas, aeróbicas y anaerobias. El esquema que más se utilizó incluye un aminoglucósido y un antianaerobio (metronidazol o clindamicina). Buscando disminuir los efectos tóxicos de los primeros, se han sustituido por otros fármacos como aztreonam, quinolonas o cefalosporinas de segunda o tercera generación. Se estudia el uso de los aminoglucósidos en monodosis. Posiblemente en el futuro cercano queden relegados a un segundo plano.
Algunos antibióticos permiten ser usados como monoterapia, tal es el caso del imipenem/cilastina y meropenem.
Un aspecto que se ha discutido es la duración del tratamiento antibiótico, por lo que no existe plazo fijo en la actualidad.
Tratamiento operatorio:
a) Control de la fuente de infección (reparación).
b) Evacuar el inóculo bacteriano, pus y sustancias adyuvantes (lavado peritoneal) .
c) Tratar el síndrome de compartimentación abdominal (descomprimir).
d) Prevenir y/o tratar infección persistente o recurrente, o verificar ambas, reparar y limpiar (control).El tratamiento quirúrgico constituye un pilar fundamental
Existen 3 modalidades operatorias que se llevarán a cabo en estas situaciones.
Laparotomía a demanda (LD)
Relaparotomía programada (RLP)
Abdomen abierto (AA)
Complementados con:
Desbridamiento quirúrgico radical, preconizado por Hudspeth1. En estudios prospectivos no se demostró útil por el sangramiento excesivo que produce de las superficies denudadas y amenazar la integridad del intestino friable. No se recomienda
Lavado intraoperatorio con solución salina en grandes volúmenes. Ha resistido la prueba del tiempo y de los estudios controlados; no se recomienda la administración de antisépticos tales como la iodopovidona, porque interfiere en los mecanismos de defensa locales del peritoneo. Asimismo, la adición de antibióticos no ofrece ventaja alguna, porque las bacterias necesitan exponerse por horas para que sean efectivos.
Lavado peritoneal posoperatorio. Se considera de poca utilidad, porque los drenes a través de los cuales se realiza, se obstruyen rápidamente, además éstos pueden erosionar una víscera o un vaso sanguíneo y promover complicaciones infeccionas sobreañadidas.
Se considera que esperar por la aparición de signos infecciosos o fallo de órganos como indicación de reexploración (laparatomía de demanda) no es aconsejable. En este sentido la RLP y el AA aparecen como opciones más prometedoras. Sus indicaciones son:
Peritonitis fecal, Necrosis o abscesos pancreáticos, fístulas intestinales, distensión intestinal masiva, dudas sobre viabilidad de intestino remanente y aumento de la presión intrabdominal.
El intervalo entre una y otra intervención será como promedio 24 horas.
Beneficios: verificación de la integridad de las anastomosis o construcción de éstas si no pudieron ser realizadas en la primera intervención, por el estado del paciente, reexploración de la cavidad en busca de abscesos, lavado peritoneal y descompresión.
Todas éstas técnicas necesitan de más estudios prospectivos, controlados y multicéntricos que demuestren su utilidad. Sin embargo, en pacientes bien seleccionados, cuando se inicien precozmente, con indicaciones específicas y realizadas por un equipo dedicado de cirujanos brindarán los mejores resultados.
El fracaso del tratamiento intensivo se produce en muchas ocasiones por errores del tratamiento quirúrgico. |