Causas y Síntomas
La causa habitual suele ser la excesiva distensión del ano, provocada por unas deposiciones duras y muy voluminosas. Éstas producirán dolor y observaremos la presencia de "hebras" o puntos de sangre. Podremos ver un desgarro poco profundo en el orificio del ano al separar las nalgas. La hemorragia de las fisuras anales cederá a los pocos minutos de la defecación.
Diagnóstico
- Clínica. Dolor anal con la defecación de características lacerantes y muy intenso. Este dolor se mantiene un tiempo y va disminuyendo progresivamente, desaparece entre varios minutos y dos o tres horas, frecuentemente el dolor evoluciona en un ritmo de tres tiempos (está ausente o es leve durante la defecación, casi llega a desaparecer durante un período de tiempo que oscila entre cinco minutos y dos horas y luego aumenta de intensidad, pudiendo durar varias horas), en general no persiste durante la noche aunque en ocasiones puede aparecer una proctalgia fugax. Rectorragia de sangre roja, brillante y generalmente de escasa cuantía (suele impregnar el papel higiénico al limpiarse) y no se mezcla con las heces, aparece con los esfuerzos para defecar o con la defecación. Otros síntomas son prurito y secreción mucosa o muco-purulenta que suelen aparecer en la fase crónica de la lesión.
- Inspección. Se debe realizar con mucho cuidado pues dada la hipertonía del canal es muy dolorosa. Se coloca al enfermo en decúbito lateral izquierdo (posición de Sims), se separan los márgenes anales y se pide al paciente que realice una maniobra de Valsalva (muchas veces es necesario aplicar previamente una anestesia tópica o analgésicos orales).
- El tacto rectal está contraindicado por riesgo de síncope vaso-vagal e incluso parada cardiaca; si se pudiese hacer demostraría una hipertonía del esfínter. La anuscopia y rectoscopia solo son necesarias cuando se sospeche una fisura secundaria.
|
|
Tratamiento
Daremos baños de asiento con agua tibia durante unos minutos varias veces al día, secando luego la zona con suavidad. También se puede utilizar alguna crema o pomada que contenga cortisona al 1% para reducir la inflamación (al contener corticoides, siempre recomendada y controlada por el pediatra). El proceso suele resolverse en una semana aproximadamente.
Como en la mayoría de las ocasiones, la causa de la fisura anal va a ser el estreñimiento, se deben seguir unas normas dietéticas para mejorarlo: una dieta rica en fibra con más fruta, verdura y legumbres, mayor ingesta de zumos y líquidos en general, ejercicio físico y, en ocasiones, el pediatra aconsejará un laxante suave, no irritante, tipo aceite mineral o similar.
Tratamiento farmacológico
- Pomada con nitroglicerina al 0,2%
-
Se utilizará un guante clínico y poniendo una pequeña cantidad de pomada sobre la yema del dedo, se aplicará en el ano con suavidad, por la mañana y por la noche, durante 6 semanas.
-
Es frecuente que al absorberse, la nitroglicerina, provoque dolor de cabeza. En este caso puede tomar Paracetamol (Gelocatil, Termalgin....): 1 cp 2-4 veces/día.
-
A veces puede bajar la tensión y producir mareos.
-
A veces suele ser útil el uso de Mercromina ( u otro yodado) que se aplicará con un bastoncillo de oídos directamente en la fisura, todas las noches hasta que desaparezcan las molestias.
-
En ocasiones habrá que recurrir al tratamiento con inyecciones de Toxina Botulinica (toxina producida por esta bacteria) en el músculo que cierra el ano (esfínter). Con ella se consigue la relajación del esfínter y la curación de la fisura en un 90 % de los casos, con pocos efectos secundarios.
-
Cuando todos estos tratamientos fallan y la fisura da problemas hay que recurrir a la Cirugía que consiste en cortar parcialmente el esfínter anal (esfinterotomía lateral) con la intervención quirúrgica, que es sencilla técnicamente, se consigue la curación en más del 90 % de los casos.
Si pese a todas estas normas persiste la hemorragia o si ésta es más abundante o indolora, deberemos acudir al médico. |