Esto es importante ya que el estómago es sólo uno de los muchos órganos en el abdomen en los que se podría originar un cáncer. El cáncer del estómago no se debe confundir con los cánceres del colon (intestino grueso), hígado, páncreas o intestino delgado porque estos tipos de cáncer podrían tener síntomas diferentes, un pronóstico diferente, así como tratamientos diferentes.
El estómago tiene cinco secciones. La porción superior (la más cercana al esófago) se llama cardia. Próximo a esto se encuentran el fondo del estómago. Algunas células de estas áreas del estómago producen ácido y pepsina (una enzima digestiva), las partes del jugo gástrico que ayudan a digerir los alimentos. La parte inferior (la más cercana al intestino) incluye el antro, donde se mezclan los alimentos con el jugo gástrico, y el píloro, que actúa como una válvula para controlar el vaciado del contenido del estómago en el intestino delgado. El cuerpo del estómago es el área entre el estómago proximal y el estómago distal. A las partes superiores del estómago (cardia, fondo, y cuerpo) algunas veces se les llama estómago proximal y a las dos partes inferiores (antro y píloro) se les llama estómago distal.
Los tumores cancerosos que comienzan en diferentes secciones del estómago podrían producir síntomas diferentes y tienden a tener consecuencias diferentes. La localización también puede afectar las opciones de tratamiento.
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El estómago tiene dos curvas, que forman los límites superiores e inferiores, llamada la curva menor y la curva mayor, respectivamente. Entre los órganos cercanos al estómago se encuentran el colon, el hígado, el bazo, el intestino delgado y el páncreas.
El estómago tiene cinco capas. Es importante saber sobre estas capas porque a medida que el cáncer se va introduciendo más profundamente en ellas, el pronóstico (la perspectiva de supervivencia) no es tan bueno. La capa más profunda se llama mucosa. Aquí es donde el ácido del estómago y las enzimas digestivas son producidos, y donde la mayoría de los cánceres del estómago se originan. Bajo ésta le sigue una capa de apoyo llamada submucosa. Ésta está cubierta por la muscular, una capa de músculo que mueve y mezcla el contenido del estómago. Las próximas dos capas, la subserosa y la serosa, la más externa, actúan como capas que envuelven al estómago.
Los cánceres del estómago tienden a desarrollarse lentamente en un período de muchos años. Antes de que se forme un verdadero cáncer, a menudo ocurren cambios precancerosos en el recubrimiento del estómago. Estos cambios tempranos casi nunca causan síntomas y, por lo tanto, no se detectan.
Los cánceres del estómago se pueden propagar, o hacer metástasis, de maneras diferentes. Éstos pueden crecer a través de la pared del estómago e invadir los órganos cercanos. También pueden propagarse a los vasos linfáticos y a los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos son estructuras del tamaño de un fríjol situadas cerca de muchas estructuras corporales que ayudan a combatir las infecciones. El estómago tiene una red muy rica de vasos linfáticos y de ganglios. Si el cáncer se propaga a los ganglios linfáticos, el pronóstico de supervivencia no es tan bueno. Cuando el cáncer del estómago se torna más avanzado, puede viajar a través del torrente sanguíneo y propagarse a órganos como el hígado, los pulmones y los huesos.
Síntomas
- Pérdida del apetito.
- Dificultad al pasar los alimentos, en particular cuando se incrementa con el tiempo.
- Náuseas y vómitos.
- Vómitos con sangre.
- Dolor abdominal.
- Eructos excesivos.
- Mal aliento.
- Exceso de gases (flatulencia).
- Pérdida involuntaria de peso.
- Deterioro de la salud en general.
Tratamiento
- Cirugía: es la terapia más frecuentemente usada en el cáncer de estómago, en todos los estadios y generalmente asociada a otras modalidades como la quimio o la radioterapia. Las técnicas quirúrgicas empleadas son.
- Gastrectomía subtotal: se extirpa la zona del estómago donde está el tumor y se conserva parte del órgano. A veces también se extrae el bazo, una víscera que funciona como una esponja para almacenar células de la sangre.
- Gastrectomía total: se extirpa el estómago completo al tiempo que se realiza una conexión entre el esófago y el intestino para dar continuidad al tubo digestivo.
- Cirugía paliativa: se realiza cuando el cáncer no puede extirparse y sirve para mejorar la calidad de vida del paciente.
- Colocación de un ‘stent’ (un pequeño tubo hueco expandible) dentro de la cavidad del estómago para permitir que el alimento pase y evitar que se obstruya.
- Cirugía con rayo láser a través del endoscopio: la luz del láser hace de bisturí y elimina fragmentos del tumor para evitar que el estómago se obstruya.
- Electro-cauterización: también a través del endoscopio se introduce una sonda que es capaz de ‘quemar’ puntos sangrantes del tumor para evitar una hemorragia grave.
- Quimioterapia: es un tipo de tratamiento que emplea fármacos que atacan al cáncer. Puede administrase por vía sistémica (oral o intravenosa) o aplicarse localmente. En esta última modalidad, el fármaco se coloca directamente en la cavidad abdominal o en contacto con zonas invadidas por el tumor (huesos).
Tanto la combinación de fármacos como las dosis o la vía de administración dependen de la fase o estadio en que se encuentre el cáncer. La quimioterapia se administra generalmente en ciclos: el paciente recibe el tratamiento durante uno o varios días y descansa un período antes de recibir una nueva dosis. Esta pauta se repite varias veces hasta completar el tratamiento.
Sólo excepcionalmente es necesario ingresar en el hospital para recibir quimioterapia. Lo más habitual es acudir al hospital de día: una zona donde cada sujeto recibe su dosis durante la mañana para luego volver a su domicilio. En otras ocasiones los fármacos se administran por vía oral y no es necesario acudir a ningún centro clínico salvo para los controles periódicos.
- Radioterapia: consiste en la administración de radiaciones ionizantes de alta energía para matar a las células cancerosas. La utilizada más frecuentemente es la radiación externa en la que una máquina emite rayos sobre el sujeto que penetran a través de la piel hasta alcanzar al tumor. En otras ocasiones se emplea la radioterapia interna: durante la cirugía se colocan en el interior del abdomen unos dispositivos de material radiactivo (agujas, alambres o catéteres) que ataquen directamente al tumor. La radioterapia también suele administrarse en ciclos intercalados con períodos de descanso. El paciente acude al hospital para cada sesión y vuelve a su casa. Sólo excepcionalmente deberá permanecer unos días ingresado. Se llama terapia adyuvante a la quimio o radioterapia que se administra después de la cirugía para aumentar las posibilidades de curación. También puede aplicarse en algunos casos antes de la intervención y entonces se denomina terapia neo-adyuvante.
- Terapias biológicas: son tratamientos destinados a mejorar el sistema inmune o de defensas del paciente para que le ayude a atacar a las células cancerosas. Se llama también inmunoterapia.
Prevención
Aunque no sabemos cuál es exactamente la causa del cáncer del estómago, es posible prevenir muchos de estos cánceres.
Se piensa que el dramático descenso de la incidencia de cáncer del estómago en las últimas décadas se debe a que las personas han reducido muchos de los factores de riesgo conocidos relacionados con la alimentación. Esto incluye un mayor uso de la refrigeración para guardar alimentos en vez de preservarlos mediante el uso de sal, vinagre o ahumándolos. Para ayudar a reducir el riesgo, las personas deben evitar llevar una alimentación alta en productos ahumados o conservados en vinagre y carnes y pescado salados.
Una alimentación rica en frutas, ensaladas y verduras frescas también puede disminuir el riesgo de cáncer del estómago. Esto incluye comer por lo menos cinco porciones de vegetales, verduras y frutas al día, así como porciones de alimentos integrales, y limitar el consumo de carnes rojas y procesadas.
Los estudios que han estado analizando el uso de suplementos dietéticos para reducir el riesgo de cáncer del estómago han arrojando resultados mixtos hasta el momento. Existe cierta evidencia que indica que las combinaciones de suplementos antioxidantes (vitaminas A, C, y E y el mineral selenio) pueden reducir el riesgo de cáncer del estómago en las personas con pobre nutrición. No obstante, la mayoría de las investigaciones que estudian a las personas que tienen una buena nutrición no han encontrado ningún beneficio. Se necesitan más estudios en esta área.
Aunque algunos estudios poco abarcadores sugirieron que tomar té, particularmente té verde, puede ayudar a proteger a las personas contra el cáncer del estómago, la mayoría de los estudios abarcadores no han encontrado tal asociación.
Además, la obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer del estómago. Además de los posibles efectos en el riesgo de cáncer del estómago, la pérdida de peso también puede tener un impacto en el riesgo de otros cánceres y problemas a la salud relacionados con la obesidad.
El uso de tabaco puede aumentar el riesgo de contraer cáncer del estómago proximal (la sección del estómago más cercana al esófago). El uso del tabaco aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer y es el responsable de aproximadamente una tercera parte de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos. Si usted no usa tabaco, por favor, no comience a hacerlo. |