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Síntomas
La mayoría de las infecciones primarias no produce síntomas. El tiempo transcurrido entre la exposición a la infección y la aparición de los síntomas es de 1 a 2 semanas. La enfermedad puede afectar el cerebro, los pulmones, el corazón, los ojos o el hígado.
Síntomas en personas que aparte de esto tengan sistemas inmunitarios saludables:
Inflamación de los ganglios linfáticos en cabeza y cuello
Dolor de cabeza
Enfermedad leve con fiebre semejante a la mononucleosis
Dolor muscular
Dolor de garganta
Síntomas en personas inmunodeprimidas:
Confusión
Fiebre
Inflamación de la retina que ocasiona visión borrosa
Convulsiones
Para los síntomas en los bebés nacidos con esta afección, ver toxoplasmosis congénita.
Tratamiento
Las personas asintomáticas generalmente no necesitan tratamiento.
Los medicamentos para tratar la infección incluyen antipalúdicos y antibióticos. Los pacientes con SIDA deben continuar el tratamiento en tanto el sistema inmunitario esté débil con el fin de prevenir la reactivación de la enfermedad.
Para obtener información con respecto al tratamiento de bebés y mujeres embarazadas, ver el artículo sobre toxoplasmosis congénita.
Expectativas (pronóstico) Volver al comienzo
La infección aguda en niños puede causar inflamación de la retina en el ojo.
La toxoplasmosis en adultos tiene un buen pronóstico en personas con un sistema inmunitario saludable.
Prevención
Recomendaciones para prevenir esta afección:
Evitar el consumo de carnes mal cocidas
Congelar la carne a -20° C por 2 días
Lavarse las manos después de manipular carne cruda
Proteger las áreas de juegos infantiles de excrementos de perros y gatos
Lavarse muy bien las manos después de estar en contacto con el suelo posiblemente contaminado por heces de animales
Las mujeres embarazadas deben evitar limpiar las cajas de desechos de gatos y materiales que estén potencialmente infectados con heces de estos animales. Igualmente deben evitar materiales que pudieran estar contaminados por insectos expuestos a las heces de los gatos (cucarachas, moscas, etc).
Las mujeres embarazadas deben hacerse un examen de sangre para buscar toxoplasmosis.
Los pacientes con infección por VIH deben hacerse examinar los títulos de anticuerpos para toxoplasma. Aquellas personas con resultados positivos en el examen de sangre y un conteo de CD4 menor a 100 deben tomar antibióticos profilácticos con terapia antirretroviral hasta que el conteo de células CD4 se haya elevado.
Diagnostico
Si el médico sospecha que una mujer embarazada tiene una infección toxoplasmática activa, puede recomendarle uno o más análisis de sangre. Estos análisis requieren interpretación experta y, en consecuencia, los Centros de Prevención y Control de Enfermedades recomiendan hacer verificar todos los resultados positivos por un laboratorio de referencia especializado en el diagnóstico de la toxoplasmosis.
Si el laboratorio especializado confirma que la mujer tiene una infección activa, el paso siguiente es verificar si el feto también está infectado. Algunas pruebas prenatales como la amniocentesis y la ecografía (ultrasonido) ayudan a determinar si el feto está infectado. Si se sospecha que está infectado, se lo trata dando a la madre dos medicamentos: pirimetamina y sulfadiazina. Estas sustancias parecen reducir la frecuencia y gravedad de los síntomas del neonato. El tiempo juega un papel fundamental y cuanto antes se trate a la madre, menos probabilidades tendrá el bebé de contraer los síntomas.
Si las pruebas demuestran que el feto aún no está infectado, puede administrarse a la madre un antibiótico llamado espiramicina. Algunos estudios sugieren que la espiramicina puede reducir en un 50 por ciento la probabilidad de infección en el feto.
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