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No obstante, incluso las mujeres que no tienen ningún factor de riesgo pueden desarrollar diabetes gestacional. Por esta razón, los médicos suelen realizar a las mujeres embarazadas una prueba de detección precoz.
Riesgos para el bebe en Diabetes preexistente
Los bebés de las mujeres con diabetes preexistente que no han controlado su enfermedad debidamente están expuestos a una serie de riesgos. Estos riesgos pueden reducirse considerablemente con un adecuado control del azúcar en la sangre desde antes del embarazo.
Defectos congénitos. Las mujeres diabéticas que no han controlado su enfermedad debidamente durante las primeras semanas del embarazo tienen de tres a cuatro veces más probabilidades que las mujeres no diabéticas de tener un hijo con un defecto congénito grave, como defectos cardíacos o defectos del tubo neural (defectos congénitos del cerebro o de la médula espinal).
Aborto espontáneo. La elevada concentración de azúcar en la sangre cerca del momento de la concepción puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
Nacimiento prematuro (antes de las 37 semanas de embarazo). Los bebés prematuros tienen más probabilidades de padecer problemas de salud durante las primeras semanas de vida, así como incapacidades permanentes.
Macrosomía. Las mujeres que no han controlado debidamente su diabetes tienen más probabilidades de tener un bebé excesivamente grande (con un peso de 10 libras/5 kg o más), lo cual se conoce médicamente como macrosomía. Estos bebés son excesivamente grandes porque parte del azúcar adicional presente en la sangre de la madre atraviesa la placenta y pasa al feto. Cuando esto sucede, el feto comienza a producir insulina adicional que lo ayuda a procesar esta azúcar y a almacenarla como grasa. Esta grasa tiende a acumularse en la zona de los hombros y el tronco, lo que dificulta el parto vaginal e incrementa el riesgo de que el bebé sufra daños durante el mismo.
Nacimiento sin vida. Aunque los nacimientos sin vida son muy poco frecuentes, el riesgo aumenta cuando la diabetes no se encuentra debidamente controlada.
Complicaciones en el neonato. Estas complicaciones incluyen problemas respiratorios, baja concentración de azúcar en la sangre e ictericia (color amarillento de la piel). Si bien estos problemas pueden tratarse, es mejor prevenirlos controlando la concentración de azúcar en la sangre durante el embarazo.
Obesidad y diabetes. Los bebés de mujeres diabéticas que no han controlado debidamente su enfermedad también pueden tener un riesgo mayor de obesidad y diabetes después de la adolescencia.
Riesgos para el bebe en Diabetes gestacional
Por lo general, los bebés de las mujeres con diabetes gestacional están expuestos a menos riesgos que los bebés de mujeres con diabetes preexistente. Los bebés de mujeres con diabetes gestacional no suelen tener un riesgo mayor de nacer con defectos congénitos. No obstante, es posible que algunas de estas mujeres padecieran diabetes antes del embarazo sin saberlo. Como consecuencia de ello, es posible también que la concentración de azúcar en la sangre de estas mujeres haya sido elevada durante las primeras semanas del embarazo, lo cual aumenta las probabilidades de que el bebé nazca con defectos congénitos.
Al igual que en la diabetes preexistente, la diabetes gestacional mal controlada aumenta el riesgo de macrosomía, nacimiento sin vida y complicaciones en el neonato, así como el riesgo de obesidad y diabetes después de la adolescencia.
Tratamiento
Muchas mujeres con diabetes preexistente necesitan inyectarse insulina para controlar la concentración de azúcar en su sangre. Durante el embarazo, estas mujeres suelen necesitar más insulina. Por lo general, la cantidad que necesitan aumenta con más rapidez entre las semanas 28 y 32 de gestación. Algunas mujeres con diabetes preexistente insulinodependientes logran mejorar el control del azúcar en su sangre con una bomba de insulina (un dispositivo pequeño que suministra insulina a través de un pequeño tubo de plástico que se inserta a través de la piel).
Algunas mujeres con diabetes preexistente utilizan medicamentos orales para controlar la concentración de azúcar en su sangre. En la mayoría de los casos, estas mujeres deben dejar estos medicamentos y comenzar a inyectarse insulina cuando están intentando concebir y durante el embarazo. Los especialistas están estudiando la seguridad y eficacia de los medicamentos orales para la diabetes durante el embarazo, pero hasta que no se obtenga más información, suele recomendarse el tratamiento con insulina.
Algunas mujeres con diabetes gestacional no logran controlar la concentración de azúcar en su sangre mediante una dieta adecuada y ejercicio. Estas mujeres son tratadas con insulina o con un medicamento oral para la diabetes (gliburida) durante el resto del embarazo. Estudios recientes sugieren que la gliburida es segura y tan eficaz como la insulina para controlar la concentración de azúcar en la sangre en mujeres con diabetes gestacional. (Dado que las mujeres que participaron en estos estudios recibieron el medicamento después del primer trimestre, no se ha podido comprobar si el tratamiento es seguro en los primeros meses del embarazo.)
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