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Sìntomas
Los síntomas de la presbicia son:
Dificultad para enfocar objetos cercanos, por lo que el individuo tiende a aumentar la distancia entre el objeto y los ojos. Un gesto muy característico del presbita (persona que padece de vista cansada) al leer es extender los brazos para separar la lectura de los ojos hasta una distancia que le permita distinguir las letras con mayor nitidez.
Necesidad de más luz para leer o realizar otras tareas similares.
Tratamiento
La presbicia no se puede curar, pero la pérdida de la capacidad de enfoque puede compensarse mediante el uso de lentes correctivos convergentes. En personas con otros problemas refractivos, se utilizan lentes multifocales (como los bifocales, trifocales o lentes progresivos).
La presbicia se puede corregir con gafas o lentes de contacto. En algunos casos, la adición de bifocales a una prescripción de lentes es suficiente. A medida que empeora la habilidad de enfocar a corta distancia, la prescripción debe de ser cambiada consecuentemente.
Cerca de los 65 años, los ojos han perdido la mayoría de la elasticidad necesitada para enfocar a corta distancia. Sin embargo, todavía puede ser posible la lectura con la ayuda de una prescripción adecuada. Aún así, es posible que haya que colocar más lejos el material a leer o requerir una impresión más grande o más luz para leer.
Mediante el uso de lentes de contacto, algunas personas eligen corregir un ojo para la visión lejana y otro para la visión cercana. Esto es llamado "monovisión" y elimina la necesidad de bifocales o lentillas para lectura, pero puede interferir en la percepción de profundidad. Existen también nuevas lentes que pueden corregir tanto la visión cercana como la lejana con el mismo lente.
Nuevos procesos quirúrgicos pueden también proveer solución para esos que no quieren utilizar espejuelos o lentes. |