|
Sìntomas
Inicialmente, el oído puede supurar, a veces con mal olor. A medida que la bolsa o saco se agranda, puede causar una sensación de oído ocupado o presión, con pérdida auditiva. (Un dolor detrás o en el oído, especialmente a la noche, puede producir molestias significativas) Mareos, o debilidad muscular en un lado de la cara (del lado afectado del oído) son también síntomas posibles. Uno, o todos estos síntomas, son buenas razones para buscar una apropiada evaluación médica.
Tratamiento
El examen por un otorrinolaringólogo podrá confirmar la existencia de un Colesteatoma. El tratamiento inicial puede consistir en una cuidadosa limpieza del oído, y algunos medicamentos, como antibióticos y medicación local. Esta terapia propone detener la supuración controlando la infección.
La extensión del Colesteatoma debe asimismo ser evaluada.
Los Colesteatomas grandes y complicados deben ser operados sin demora para evitar graves complicaciones. Seguramente serán necesarios estudios de la audición y el equilibrio, radiografías de la mastoides (el hueso del cráneo cercano al oído) y posiblemente tomografía computada. Estos estudios se hacen para saber el grado de pérdida funcional y la extensión de la destrucción que el Colesteatoma ha causado.
La cirugía se realiza en la inmensa mayoría de los casos con anestesia general. Su primer objetivo es eliminar el Colesteatoma y la infección para obtener un oído seco y sano. La preservación o recuperación de la audición es el segundo objetivo de esta cirugía. En los casos con destrucción muy severa la reconstrucción del oído puede ser imposible. A veces es necesario realizar procedimientos para reparar el nervio facial o restablecer el equilibrio.
No siempre es posible realizar la reconstrucción del Oído Medio en una sola cirugía; y por lo tanto, se planifica una segunda intervención entre los seis y los doce meses posteriores. Esta segunda operación intentará restablecer la audición, y al mismo tiempo, se inspeccionará las cavidades del Oído Medio y la mastoides para asegurar la inexistencia de un Colesteatoma residual.
Usualmente se ingresa al hospital la misma mañana de la cirugía, y si ésta se realiza temprano es posible retirarse el mismo día. Para otros pacientes es mejor permanecer hasta el día siguiente. En raras ocasiones una infección seria puede prolongar la internación para hacer un más adecuado tratamiento antibiótico. En general el tiempo sin trabajar es de una a dos semanas.
Después de la cirugía las visitas al consultorio para control son necesarias e importantes, porque el colesteatoma a veces puede reproducirse. En los casos en que se ha realizado una cavidad de mastoidectomía radical, son necesarias curaciones periódicas, para mantenerla limpia y evitar infecciones. En algunos pacientes será conveniente controlar su oído toda la vida.
|