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Pacientes tratados con ADO
- Se recomienda observación, realizando controles frecuentes de glucemia capilar 24-48 h.
- Revisión del tratamiento por su médico.
- Hay ADO que pueden producir hipoglucemia con menos frecuencia que otros.
Síntomas
Las reacciones de insulina ocurren más frecuentemente en los diabéticos que se inyectan insulina, aunque estas reacciones también pueden ocurrir en los que toman antidiabéticos o hipoglucemiantes orales. Los síntomas varían de una persona a otra pero los más comunes son el temblor, el adormecimiento y el cansancio. Muy a menudo aparece una transpiración fría. La piel está pálida y también se dan nerviosismo, mal humor, visión borrosa y sensación de temblor en las manos y pies.
Si la hipoglucemia no se corrige, seguirán otras sensaciones como dolor de cabeza, confusión, adormecimiento, dificultad al andar, náuseas, taquicardia etc. Para el observador, el diabético con una reacción de insulina, aparece frecuentemente confuso y rudo así como poco cooperativo. Lo peor es la escasez de coordinación. Es como si estuviera intoxicado. En los casos extremos aparece inconsciencia y también convulsiones, sobre todo en los niños.
Tratamiento
Ante cualquier reacción de desorientación, o posible hipoglucemia, lo más seguro es tratarla como si fuera una hipoglucemia (fíjese que algunos de los síntomas son similares a los que se presentan durante una subida de la glucemia).
Si fuera una hiperglucemia, el tratamiento modificaría muy poco el exceso de azúcar en sangre, pudiéndole salvar la vida en caso de ser una hipoglucemia.
Trate cualquier reacción rara como una hipoglucemia, y después mida el nivel de azúcar en la sangre. Si está elevado tratelo como una hiperglucemia. Así jugará sobre seguro.
El tratamiento de la hipoglucemia consiste en la administración, mejor por vía oral si está consciente, de azúcares de absorción rápida (los que usualmente están prohibidos), como azúcar refinado en sobres o azucarillo (unos 15 a 20 gramos; de dos a cuatro azucarillos, o de dos a cuatro sobres, según peso),refrescos no de régimen, mejor zumo de frutas dulces, como el de melocotón,pasas o ciruelas pasas o cinco o seis galletas dulces.
Pastillas de glucosa de venta en farmacias para estos casos.
Consulte con médico o dietista.
Asegurese de llevar siempre encima por lo menos un tipo de azúcar de absorción rápida.
Al notar los síntomas, mídase la glucemia.
Si está baja, tome lo indicado Y REPITASE la medición a los 15 a 20 minutos, para saber si le ha bastado y el azúcar va subiendo, o si debe tomar más.
Si empieza a desmayarse o encontrarse muy mareado, primero tome los dulces, y después mídase el azúcar, repitiendo la medición como antes. Si tras la segunda medición su azúcar sanguíneo se va normalizando, prosiga su plan habitual de comidas y tratamiento.
ES MUY IMPORTANTE TRATAR INMEDIATAMENTE LA HIPOGLUCEMIA, PORQUE SINO EMPEORARA Y LE HARA DESMAYARSE.
SI SE LLEGA A DESMAYAR, NECESITARA TRATAMIENTO URGENTE, como una inyección subcutánea (como la insulina) de GLUCAGON O EN URGENCIAS, SI NO DISPONE DE ESTE.
El glucagón:
Aumenta muy rápidamente la glucemia.
Se emplea como la insulina.
Se lo prescribirá su médico.
Debe mantenerse en la nevera o frío (entre 2 y 8ºC; 35 a 46ºF) y protegido de la luz solar.
Venden jeringuillas precargadas que sólo deben aplicarse e inyectar la dosis necesaria.
Se las recomendamos por su facilidad de manejo.
Piense que generalmente se lo administrará otra persona:
INSTRUYA A SUS FAMILIARES, AMIGOS Y COMPAÑEROS SOBRE CUANDO Y COMO USARLO.
Si no dispone de glucagón deberá ser transladado DE INMEDIATO a un servicio de urgencias.
INSTRUYA A SUS FAMILIARES, AMIGOS Y COMPAÑEROS SOBRE CUANDO Y COMO LLAMAR A UN SERVICIO DE URGENCIAS.
Si se desmaya, las personas de su entorno (puede imprimir estas advertencias para repartirlas entre las personas de su entorno):
NO DEBERAN:
Inyectarle insulina.
Darle comida o bebidas
Ponerle las manos en la boca (podría sufrir convulsiones)
SI DEBERAN:
Inyectarle glucagón.
Llamar al Servicio de Urgencias
Diagnostico
Las manifestaciones clínicas de la hipoglucemia pueden deberse en muchas ocasiones a otros trastornos, y por esta razón el diagnóstico de certeza debe ir acompañado, además de la clínica, de datos bioquímicos convincentes. Si la hipoglucemia aparece después de las comidas existen mayores posibilidades de que se trate de una hipoglucemia reactiva, a pesar de que se plantea que es una enfermedad muy rara que se diagnostica erróneamente con demasiada frecuencia; ya que es posible encontrar cifras inferiores a 2,5 mmol de glucosa plasmática después de la ingestión de glucosa en personas normales y asintomáticas. Su diagnóstico se posibilitará ante la presencia de síntomas típicos de hipoglucemia que desaparecen cuando se eleva la glucosa plasmática, y que este hecho coincida con la ingestión de una comida mixta habitual.
Por el contrario, muchos enfermos presentan glicemia inferior a 2,5 mmol/L después del ayuno nocturno de 10 a 12 horas, por lo que si la determinación de glucosa después del ayuno nocturno de forma repetida arroja valores inferiores a los antes mencionados, queda confirmada.
Si la glicemia no baja mas allá de 2,5 mmol/L después del ayuno prolongado y sobre todo si este se combina con el ejercicio, puede descartarse el diagnóstico de hipoglucemia de ayuno. Como vimos anteriormente son muchos los procesos, casi todos orgánicos, los causantes de una hipoglucemia de ayuno o postabsortiva, por lo que su diagnóstico diferencial es amplio: por ejemplo los tumores extrapancreáticos suelen ser grandes y silentes desde el punto de vista clínico.
El uso de insulina u otros fármacos hipoglucemiantes como agentes productores de hipoglucemia puede descartarse con un interrogatorio minucioso o la determinación de estos agentes en muestras de sangre u orina. La insuficiencia de órganos como riñón e hígado, cuando provocan hipoglucemia, se encuentran en su estadio más grave tanto desde el punto de vista clínico como analítico. La hipoglucemia neonatal es autolimitada y la cetótica se ha identificado en la medianía de la infancia caracterizada por hipoglucemia de ayuno con supresión de la secreción de insulina.
La secreción excesiva de insulina o el déficit de hormonas contrarreguladoras de la glucosa constituyen finalmente las otras causas posibles de hipoglucemia. Para hacer el diagnóstico de una secreción endógena excesiva de insulina, hay que determinar sus valores cuando la glicemia de ayuno se encuentre por debajo de 2,5 mmol/L, y se hará el diagnóstico de hiperinsulinismo si se corrobora una insulinemia mayor de 10 m U/mL. Una concentración superior a 5 m U/mL se considera sospechosa, por lo que se deberá realizar un estudio más profundo como la determinación del péptido C (péptido de conexión que se separa de la proinsulina durante su conversión en insulina), cuyos niveles aumentan en el hiperinsulinismo endógeno y desaparecen en los exógenos, excepto cuando existen anticuerpos anti-insulina y durante la administración de sulfonilureas, que pueden incrementarlo.
En resumen, el diagnóstico definitivo de una hipoglucemia de ayuno se realizará con las determinaciones de insulina y péptido C en el plasma en el momento en que las cifras de glicemia se encuentren por debajo de 2,5 mmol/L, además del análisis de los anticuerpos anti-insulina.
Prevención
Su mejor estrategia para prevenir las hipoglucemias consiste en la medición frecuente de su glucemia.
Así detectará una bajada antes de que sea peligrosa, y la podrá tratar presta y adecuadamente. Debe medirse la glucemia según los horarios acordados con sus cuidadores sanitarios Y TAMBIEN en cuanto note cualquier síntoma que pueda estar relacionado con una bajada de azúcar sanguínea.
Y RECUERDE:
SI NOTA SINTOMAS DE UNA BAJADA DE AZUCAR,Y NO PUEDE MEDIRSE LA LUCEMIA,VAYA SOBRE SEGIURO: TRATESE COMO SI LO FUERA.(y procure medirse la lucemia lo antes posible) |