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Palidez anormal o pérdida de color en la piel
Aceleración de la frecuencia cardíaca (taquicardia)
Dificultad respiratoria (disnea)
Falta de energía, o cansancio injustificado (fatiga)
Mareos o vértigo, especialmente cuando se está de pie
Dolores de cabeza
Irritabilidad
Ciclos menstruales irregulares
Ausencia o retraso de la menstruación (amenorrea)
Llagas o inflamación en la lengua (glositis)
Ictericia o color amarillento de la piel, los ojos y la boca
Aumento del tamaño del bazo o del hígado (esplenomegalia, hepatomegalia)
Retraso o retardo del crecimiento y el desarrollo
Cicatrización lenta de heridas y tejidos
Los síntomas de la anemia pueden parecerse a los de otros trastornos de la sangre o problemas médicos. Debido a que la anemia es a menudo un síntoma asociado a otra enfermedad, es importante que el médico de su hijo esté informado de los síntomas que se manifiestan en el niño. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.
Tratamiento
El tratamiento específico para la anemia será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
La edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
La gravedad de la anemia
El tipo de anemia
La causa de la anemia
La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o tratamientos
Las expectativas para la evolución de la anemia
Su opinión o preferencia
La anemia puede ser difícil de tratar, y el tratamiento puede incluir:
Suplementos de vitaminas y minerales
Cambios en la dieta de su hijo
Medicamentos o interrupción de la administración de los medicamentos causales
Tratamiento del trastorno causal
Cirugía para extirpar el bazo (si se trata de anemia hemolítica)
Transfusiones de sangre, si fuera necesario (para reemplazar pérdidas de sangre importantes)
Antibióticos (si el agente causal es una infección)
Trasplante de médula ósea (para la anemia aplásica)
Diagnostico
Se puede sospechar que el niño padece anemia a partir de los datos generales obtenidos de los antecedentes médicos y el examen físico completos de su hijo, y de signos como cansancio injustificado, palidez en la piel o los labios o latidos cardíacos acelerados (taquicardia). Generalmente, la anemia se detecta durante un examen médico que incluye análisis de sangre que miden la concentración de hemoglobina y la cantidad de glóbulos rojos.
Además del examen físico y los antecedentes médicos completos, los procedimientos para diagnosticar la anemia pueden incluir:
Análisis de sangre adicionales
Biopsia por aspiración y por punción de la médula ósea - un procedimiento que comprende la extracción de una pequeña cantidad de líquido de la médula ósea (aspiración) y, o de tejido sólido de la médula ósea (biopsia core o por punción), generalmente de los huesos de la cadera, para estudiar la cantidad, tamaño y madurez de los glóbulos y, o de las células anormales.
Tipos
Anemia ferropénica
Anemia megaloblástica (perniciosa)
Anemia hemolítica
Anemia drepanocítica o de células falciformes
Anemia de Cooley (talasemia)
Anemia aplásica
Anemia crónica
Prevención
Independientemente de otras causas de anemia, las carenciales son muy fáciles de prevenir ya que son pequeñas las cantidades diarias de hierro y vitaminas que se precisan para tener una buena calidad de sangre y nuestro organismo tiene depósitos de reserva que habitualmente son suficientes para compensar las pequeñas pérdidas de todos los días.
Por otro lado, el conocimiento actual del problema ha puesto en marcha a las organizaciones comerciales y ya las harinas destinadas a la alimentación en la primera infancia vienen reforzadas con hierro y vitaminas así como gran parte de los productos de consumo en edad preescolar.
En las otras edades de riesgo (embarazo, lactancia, adolescencia y tercera edad), sin embargo, la cosa no está tan organizada y depende mucho más de la propia persona. A esas edades una alimentación equilibrada con carnes, verduras, suplementos -como las algas marinas, ricas en vitamina B12 y ácido fólico-, la levadura de cerveza y el mencionado tofu de soja pueden ayudar a prevenir y a corregir, si ha aparecido, una anemia carencial.
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