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Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la búsqueda de piojos adultos o en su defecto liendres, que no indican necesariamente infestación activa. Solo deberían tratarse infestaciones activas (las que poseen piojos adultos). La búsqueda de los adultos se ve facilitada si el cabello está húmedo, ya que los movimientos del parásito son más torpes. Nos ayudaremos cepillando el pelo mechón a mechón, con un peine normal o con liendreras, desde la raíz hasta la punta. Se aconseja poner un paño blanco o una toalla sobre los hombros para visualizar mejor los piojos que van cayendo. Es conveniente hacer siempre una segunda revisión para descartar infestación parasitaria. Junto con la visión del parásito, podemos encontrar también lesiones de rascado, excoriaciones o reacciones alérgicas.
El diagnóstico diferencial en cuero cabelludo debe hacerse principalmente con la caspa, mucho más fácil de desprender que las liendres.
Los piojos del cuerpo deben sospecharse en personas indigentes o con poca higiene personal que se quejan de prurito. Es importante buscarlos entre los pliegues de la ropa y no en el cuerpo, aunque aquí encontraremos las lesiones de rascado, defecaciones del parásito o restos de sangre. Debemos hacer diagnóstico diferencial con dermatitis y escabiosis si las lesiones están muy diseminadas.
En el pubis debemos hacer diagnóstico diferencial con dermatitis por las lesiones en piel y con candidiasis en casos extremos con gran cantidad de liendres.
Tratamiento
En la actualidad no existe consenso sobre el tratamiento. Hay diferentes pautas según edad, presentación clínica, antecedentes personales, disponibilidad y grado de resistencia local a los pediculicidas. Todos actúan a nivel del sistema nervioso del parásito, presentando diferente eficacia según sea liendre, ninfa o adulto.
Sólo deben tratarse aquellos individuos con una infestación activa, nunca como profilaxis. En menores de 2 años no se recomienda inicialmente tratamiento farmacológico, siendo preferible la eliminación mecánica, y sólo si ésta fracasa asociar Permetrina, de elección por su menor toxicidad. También usaremos Permetrina en embarazadas y durante la lactancia. En menores de 6 meses está totalmente contraindicado el uso de pediculicidas.
El tratamiento se aplicará siempre sobre cabello seco, acompañándose de la eliminación manual de los piojos y liendres. El cabello húmedo disminuye la concentración del fármaco. Las cremas y lociones son más eficaces que los champús, que se diluyen con el agua. Pueden emplearse gorros de plástico para aumentar la eficacia, nunca toallas que absorben parte del producto. Usaremos guantes de plástico o de látex para su aplicación, evitando así reacciones de hipersensibilidad. Tras dejar actuar el producto, debe lavarse el cabello, peinarlo y dejar secar al aire. Si el tratamiento se ha realizado correctamente, a las 24 horas la persona deja de ser infectiva.
Los principales pediculicidas son:
Piretrinas: Sustancias derivadas del crisantemo. Inestables frente al calor y la luz, por lo que carece de actividad residual. Nula actividad ovicida, por lo que se recomienda una segunda aplicación una semana después. Existen resistencias que varían según la zona geográfica. Comercialmente se presenta en combinación sinérgica con piperonil butóxido. Las piretrinas son sustancias seguras, ya que se absorben poco a nivel cutáneo. Existen preparaciones en forma de champú, loción, spray,...etc. Los efectos secundarios son mínimos, y todos a nivel local.
Permetrina: Combinado de piretrinas, con mayor estabilidad (2 semanas). Se utiliza en agricultura como pesticida y como repelente de mosquitos. Su mecanismo de acción es similar al de las piretrinas... Existen preparados con concentraciones que varían del 1 al 5%, en lociones, cremas y champús. Como pediculicida basta con concentraciones del 1%. Aplicación: extender bien el producto por el cabello y dejar actuar durante 10 minutos, después aclarar con abundante agua. Se recomienda una segunda aplicación a los 7-10 días. Presenta como únicos efectos secundarios las reacciones cutáneas y la hipersensibilidad. Es considerado el tratamiento de elección, por ser el más seguro y eficaz.
Lindano: Compuesto organoclorado, derivado del DDT, eficaz frente a adultos y liendres. Es el más tóxico de todos. Produce neurotoxicidad, sobre todo en niños y lactantes. Contraindicado en epilepsia, embarazo o lactancia. Se ha documentado resistencia al Lindano en algunos países. Aplicación: en cuero cabelludo, Lindano champú al 1% durante 4 minutos, dejar actuar y lavar posteriormente, para el resto del cuerpo preferible la utilización de loción o crema. Dado que casi un 50% de las liendres permanecen viables, conviene realizarse siempre una segunda aplicación. Actualmente se considera como tratamiento de segunda línea, por su toxicidad.
Malathion: Menos tóxico que el Lindano, pero más que la Permetrina y las piretrinas. Es pediculicida y excelente lendricida. Basta con una única aplicación, realizándose una segunda aplicación a los 7-10 días, sólo si se observa de nuevo la presencia de piojos adultos. Presenta algunas reacciones cutáneas y oculares. Aplicación: frotar todo el cabello y cuero cabelludo hasta humedecerlo bien, dejar secar de forma natural y lavar el pelo a las 8-12 horas de su aplicación.
El tratamiento de la pediculosis corporal deberá hacerse mediante una buena higiene personal, lavado de ropa a 55º C durante 20 minutos o lavado en seco, uso de insecticidas directamente sobre la ropa. El uso de pediculicidas se deja para el tratamiento de las liendres adheridas al vello corporal, o en el caso de coinfecciones con piojos del cuero cabelludo, ladillas o incluso sarna.
El tratamiento de la pediculosis púbica se hace mediante tratamiento tópico junto a medidas higiénicas. Las ropas de cama, toallas y ropa intima deberá ser lavada. Algunos pacientes requieren una segunda aplicación entre el 3º y 7º día tras finalizar la primera. Para el tratamiento púbico se puede usar crema de Permetrina al 1% y con menor frecuencia champú de piretrinas combinadas con piperonil butóxido. Ambas deben aplicarse directamente sobre las áreas afectadas y lavarse a los 10 minutos. El champú de Lindano al 1% se puede aplicar igualmente sobre el área afectada con lavado minucioso a los 4 minutos.
La afectación de las cejas implica la necesidad de tratar mediante cura oclusiva con ungüento, por ejemplo vaselina, dos veces al día durante 10 días.
Es conveniente tratar a las parejas sexuales del infestado en el último mes.
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