|
Carcinoma de células basales: se desarrolla a partir del crecimiento anormal de las células en la capa inferior de la epidermis y es el tipo más común de cáncer de piel.
Carcinoma escamocelular: involucra cambios en las células escamosas que se encuentran en la capa media de la epidermis.
Melanoma: se presenta en los melanocitos (células que producen pigmento) y es menos común que los dos anteriores, pero más peligroso. De hecho, es la causa más importante de muerte por enfermedades de la piel.
Los cánceres de la piel algunas veces se clasifican ya sea como melanoma o no melanoma. El carcinoma de células basales y el carcinoma escamocelular son los cánceres de piel no melanoma más comunes. Otros cánceres de piel no melanomas son: el sarcoma de Kaposi, el carcinoma de las células de Merkel y el linfoma cutáneo.
El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en los Estados Unidos y entre sus factores de riesgo se encuentran los siguientes:
Color de piel: los cánceres de piel son más comunes en personas de piel, ojos y cabello claros.
Genética: el hecho de tener antecedentes familiares de melanoma incrementa el riesgo de desarrollo de cáncer de piel.
Edad: los cánceres de piel no melanomas son más comunes después de los 40 años de edad.
Exposición al sol y quemaduras solares: la mayoría de los cánceres de la piel se presentan en áreas regularmente expuestas a la luz solar o a otro tipo de radiación ultravioleta y se considera la causa principal de todos los cánceres de piel.
Los cánceres de piel se pueden desarrollar en cualquier persona y no sólo en las que tienen los factores de riesgos mencionados. Las personas jóvenes y sanas, incluso aquellas de ojos, cabellos y piel oscura, pueden desarrollar este tipo de cáncer.
Síntomas
Los cánceres de la piel pueden tener muchas apariencias diferentes: pueden ser pequeños, brillantes o cerosos; escamosos o ásperos; firmes y rojos; en costra o sangrantes; o tener otras características. Por lo tanto, el médico debe observar cualquier aspecto sospechoso. Para mayor información, se recomienda consultar los artículos individuales acerca de los tipos de cáncer de piel específicos.
Estas son algunas de las características para buscar:
Asimetría: la mitad del área de la piel anormal es distinta de la otra mitad.
Bordes: irregulares.
Color: cambio de un área a otra con sombras de color canela, café o negra (algunas veces blanca, roja o azul).
Diámetro: por lo general (pero no siempre) es mayor de 6mm (similar al diámetro del borrador de un lápiz).
Se recomienda utilizar un espejo o hacer que alguien ayude a mirar la espalda, los hombros y otras áreas difíciles de observar.
Tratamientos
La extirpación es el tratamiento más común de este tipo de lesiones, que puede completarse con la llamada cirugía de Mohs dependiendo de la localización o si la mancha tiene un tamaño considerable.
La escisión simple consiste en la extirpación del tumor y parte del tejido que lo rodea.
Cirugía de Mohs: Se elimina la capa de la piel afectada por el cáncer y más tarde extrae el tejido de alrededor comparando ambos mediante pruebas en el microscopio.
Criocirugía: Mediante nitrógeno líquido se congelan y destruyen las células cancerosas.
Cirugía mediante láser: Se utiliza en carcinomas muy superficiales sobre los que se aplica el rayo láser para vaporizar las células cancerosas.
Electrodesecación: el tumor se extrae raspando el tejido, y después se trata la zona donde se encontraba la mancha con una aguja eléctrica para destruir las células cancerosas que queden.
Quimioterapia: El medicamento que más frecuentemente se utiliza es el fluoracilo, que usado deforma tópica llega a las células más cercanas de la superficie de la piel por lo que se utilizará sólo para las condiciones premalignas. Este medicamento enrojece la zona donde se aplica, y la hace más sensible al sol, por lo que habrá que protegerla durante unas semanas del sol.
Radioterapia: Consiste en el empleo de como rayos X, para destruir las células cancerosas. El tratamiento dura unos minutos y no es doloroso sino que es algo parecido a una radiografía sólo que la radiación es mayor y está concentrada en la zona afectada. Se utiliza en aquellos pacientes que no pueden someterse a cirugía, como personas de edad muy avanzada pueden tener problemas para ser intervenidos quirúrgicamente.
Este tratamiento puede curar aquellos tipos de cáncer que se encuentre en estadios bajos. También puede utilizarse como complemento a la cirugía.
Prevención
La forma más importante de reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de la piel no melanoma es evitar exponerse sin protección a los rayos solares y a otras fuentes de luz ultravioleta. La manera más sencilla de evitar la exposición excesiva a la luz ultravioleta es mantenerse alejado del sol y a la sombra siempre que sea posible.
Esto resulta particularmente importante al mediodía, cuando la luz ultravioleta es más intensa.
Protegerse con ropa, incluyendo una camisa y un sombrero de ala ancha. Por lo general, las telas de tejido apretado ofrecen la mejor protección contra el sol. Unas gafas de sol que ofrezcan una buena cobertura, con un porcentaje de absorción de rayos ultravioleta de un 99% a un 100%, protegen de forma óptima los ojos y el área de piel alrededor de los mismos.
Las cremas de protección solar con un factor de protección de factor 15 o más deberán usarse en áreas de la piel expuestas al sol, particularmente cuando la luz solar es intensa. Las personas de piel clara y las que se queman con facilidad deben aplicarse la loción antisolar.
Al aplicarse la loción, se deben seguir siempre las instrucciones. Para que ésta sea eficaz, debe aplicarse antes de exponerse al sol, y usarse en todas las áreas de piel expuestas a la luz solar. Muchas lociones antisolares pierden eficacia cuando la persona suda o nada, y deben volverse a aplicar para que ofrezcan el máximo de protección. Se debe usar loción aunque el día esté brumoso o el cielo esté cubierto de nubes ligeras o poco compactas, ya que la luz ultravioleta puede atravesarlas.
No se deben usar cabinas bronceadoras. La exposición excesiva a la luz ultravioleta puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de la piel.
Diagnostico
La forma más importante de reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de la piel no melanoma es evitar exponerse sin protección a los rayos solares y a otras fuentes de luz ultravioleta. La manera más sencilla de evitar la exposición excesiva a la luz ultravioleta es mantenerse alejado del sol y a la sombra siempre que sea posible.
Esto resulta particularmente importante al mediodía, cuando la luz ultravioleta es más intensa.
Protegerse con ropa, incluyendo una camisa y un sombrero de ala ancha. Por lo general, las telas de tejido apretado ofrecen la mejor protección contra el sol. Unas gafas de sol que ofrezcan una buena cobertura, con un porcentaje de absorción de rayos ultravioleta de un 99% a un 100%, protegen de forma óptima los ojos y el área de piel alrededor de los mismos.
Las cremas de protección solar con un factor de protección de factor 15 o más deberán usarse en áreas de la piel expuestas al sol, particularmente cuando la luz solar es intensa. Las personas de piel clara y las que se queman con facilidad deben aplicarse la loción antisolar.
Al aplicarse la loción, se deben seguir siempre las instrucciones. Para que ésta sea eficaz, debe aplicarse antes de exponerse al sol, y usarse en todas las áreas de piel expuestas a la luz solar. Muchas lociones antisolares pierden eficacia cuando la persona suda o nada, y deben volverse a aplicar para que ofrezcan el máximo de protección. Se debe usar loción aunque el día esté brumoso o el cielo esté cubierto de nubes ligeras o poco compactas, ya que la luz ultravioleta puede atravesarlas.
No se deben usar cabinas bronceadoras. La exposición excesiva a la luz ultravioleta puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de la piel.
|