Síntomas
La mayoría de la gente que tiene soplos cardíacos no presenta síntomas. Los soplos generalmente se descubren durante un reconocimiento médico realizado debido a otros síntomas, tales como dolor en el pecho, falta de aliento, cansancio o la presencia de una coloración azulada en la piel o las puntas de los dedos (lo que se denomina "cianosis").
Diagnostico
En la mayoría de los casos, el médico podrá oír el soplo cardíaco utilizando un estetoscopio para escuchar el corazón (una técnica denominada «auscultación cardíaca»). Los soplos cardíacos cambian según la posición del cuerpo o la respiración, por lo cual es posible que se revise al paciente de pie, en cuclillas y acostado y que se le pida que respire profundamente o contenga la respiración mientras el médico escucha el corazón.
Para determinar si el soplo es funcional o si se debe a otro problema del corazón, el médico también podría ordenar los siguientes estudios:
Una radiografía de tórax para determinar si el corazón está agrandado.
Una electrocardiografía (ECG) para determinar si hay alguna irregularidad de los latidos (arritmia) o si el corazón está agrandado.
Una ecocardiografía para examinar el funcionamiento de la válvula, el movimiento de la pared del corazón y el tamaño del corazón.
Un estudio con un medicamento especial denominado «nitrato de amilo» que se utiliza para definir ciertos soplos cardíacos. El médico le pedirá que inhale el medicamento, el cual altera momentáneamente la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Tratamiento
El tratamiento del soplo cardíaco depende de la causa. Los soplos cardíacos funcionales generalmente no necesitan tratamiento alguno. Si el soplo cardíaco se debe a una enfermedad subyacente, tal como una presión arterial alta, se trata esa enfermedad. Si el soplo cardíaco se debe a una enfermedad de la válvula en sí (enfermedad valvular intrínseca) u otros defectos del corazón, podría ser necesario administrar medicamentos o realizar un procedimiento quirúrgico.
Prevención
No es necesario prevenir los soplos cardíacos benignos. Para ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar un soplo cardíaco anormal:
Obtener exámenes y tratamiento para el streptococcus en la garganta y así prevenir la fiebre reumática.
Reducir su riesgo de ateroesclerosis para ayudar a prevenir la enfermedad valvular del corazón. Para lograr esto:
- Coma una dieta baja en grasas.
- Ejercítese regularmente.
- Revise su presión sanguínea.
Si tiene una enfermedad de las válvulas cardíacas, incluso si no presenta síntomas, usted puede estan en riesgo de endocarditis. Podría ser necesario tomar antibióticos antes y después de cualquier procedimiento médico o dental que pudiera permitir a una bacteria entrar al torrente sanguíneo. Además, nunca use drogas administradas vía intravenosa.
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