El comportamiento más grave con relación a la bebida incluye las borracheras prolongadas que llevan a problemas físicos y mentales. Algunas personas son capaces de ganar control sobre su dependencia en las fases iniciales antes de perder el control totalmente, pero nadie sabe cuáles bebedores empedernidos serán capaces de retomar el control y cuáles no.
No existe una causa común conocida del alcoholismo. Sin embargo, varios factores pueden jugar un papel importante en su desarrollo. Una persona con una madre o con un padre alcohólico tiene más probabilidades de volverse alcohólica que una persona sin antecedentes de alcoholismo en la familia inmediata.
La investigación sugiere que ciertos genes pueden aumentar el riesgo de alcoholismo, pero no se sabe qué genes o cómo funcionan.
Entre los factores psicológicos pueden estar:
Una necesidad de aliviar la ansiedad
Conflicto en relaciones interpersonales
Depresión
Baja autoestima
Entre los factores sociales están:
Facilidad para conseguir el alcohol
Presión de compañeros
Aceptación social del consumo de alcohol
Estilo de vida estresante
La incidencia del consumo de alcohol y problemas conexos está aumentando. Los datos indican que alrededor del 15% de las personas en los Estados Unidos son bebedores problema y aproximadamente del 5 al 10% de los hombres bebedores y del 3 al 5% de las mujeres bebedoras podrían diagnosticarse como dependientes del alcohol.
Síntomas
El alcohol afecta al sistema nervioso central como depresor, lo cual lleva a una disminución en:
Actividad
Ansiedad
Inhibiciones
Tensión
Incluso unos pocos tragos pueden cambiar el comportamiento, disminuir las destrezas motrices y reducir la capacidad de pensar con claridad. Además, puede alterar la concentración y la capacidad de discernimiento. El hecho de tomar mucho alcohol puede llevar a la embriaguez (intoxicación).
Algunos de los síntomas del alcoholismo abarcan:
Dolor abdominal
Confusión
Beber solo
Episodios de violencia con el consumo de alcohol
Hostilidad al ser confrontado con relación a la bebida
Falta de control sobre la bebida, con incapacidad para suspender o reducir el consumo del alcohol
Inventar excusas para beber
Náuseas y vómitos
Necesidad de consumo diario o regular de alcohol para un desempeño adecuado
Descuido para comer
Descuido en la apariencia personal
Entumecimiento y hormigueo
Comportamiento reservado para ocultar el consumo de alcohol
Temblor en las mañanas
La abstinencia del alcohol se desarrolla debido a que el cerebro se adapta al alcohol y no puede funcionar bien sin la droga. Los síntomas de abstinencia pueden abarcar:
Ansiedad
Confusión o ver y escuchar cosas que no existen (alucinaciones)
Muerte (rara vez)
Incremento de la presión arterial
Pérdida del apetito, náuseas o vómitos
Psicosis
Aumento de la temperatura
Frecuencia cardíaca rápida
Inquietud o nerviosismo
Convulsiones
Temblores
Tratamiento
Aquellos que son dependientes necesitan dejar de tomar alcohol (abstinencia), mientras que los bebedores problema pueden tener éxito bebiendo con moderación. Debido a que muchas personas se rehúsan a creer que su manera de beber está fuera de control, un ensayo con moderación a menudo puede ser una forma efectiva de tratar el problema. Si éste tiene éxito, el problema está resuelto; de lo contrario, la persona por lo general está lista para ensayar con la abstinencia.
Hay tres pasos generales involucrados en el tratamiento una vez que se ha diagnosticado el trastorno:
Intervención
Desintoxicación
Rehabilitación
INTERVENCIÓN
Muchas personas con problemas de alcohol no reconocen cuando la bebida se les sale de las manos. Anteriormente, los médicos tratantes creían que los alcohólicos debían ser confrontados acerca de los problemas con la bebida, pero ahora la investigación ha demostrado que la compasión y la comprensión son más efectivas.
Los estudios encuentran que más personas entran en tratamiento si los miembros de su familia o los empleadores son honestos con ellos acerca de sus preocupaciones y tratan de ayudarlos para hacerles ver que la bebida les está impidiendo alcanzar sus propias metas.
DESINTOXICACIÓN
La abstinencia del alcohol se lleva a cabo en un escenario controlado y supervisado en el cual los medicamentos alivian los síntomas. La desintoxicación por lo general toma de 4 a 7 días.
Es necesario realizar una evaluación para buscar otros problemas médicos; por ejemplo, los problemas hepáticos y de coagulación sanguínea son comunes.
Es importante seguir una dieta equilibrada con suplementos vitamínicos. Se pueden presentar complicaciones asociadas con la abstinencia del alcohol, como delirium tremens (DT), que podrían ser mortales. Se deben evaluar y tratar la depresión u otros trastornos del estado de ánimo. Con frecuencia, el consumo excesivo del alcohol se desarrolla a partir de esfuerzos por autotratar una enfermedad.
REHABILITACIÓN
Después de la desintoxicación, los programas de recuperación o de rehabilitación del alcoholismo pueden ayudar a las personas a permanecer lejos de la bebida. Estos programas generalmente ofrecen asesoría, apoyo psicológico, asistencia y cuidados médicos. La terapia involucra educación acerca del alcoholismo y sus efectos.
Muchos de los miembros del personal en los centros de rehabilitación son alcohólicos en proceso de recuperación quienes sirven como modelos. Los programas pueden darse ya sea como paciente hospitalizado, donde los pacientes viven en los centros durante el tratamiento, o como paciente ambulatorio, donde los pacientes asisten al programa pero viven en sus casas.
En algunas ocasiones, se prescriben medicamentos para evitar las recaídas.
Acomprosate es un nuevo medicamento que ha demostrado que disminuye las tasas de recaídas en aquellas personas que son dependientes del alcohol.
El disulfiram (Antabuse) produce efectos secundarios muy desagradables incluso si la persona toma una cantidad pequeña de alcohol en un período de 2 semanas después de tomar el medicamento.
La naltrexona (Vivitro) disminuye el deseo vehemente por el alcohol y está disponible en inyección.
Estos medicamentos no se pueden tomar si la persona está embarazada o padece enfermedades. A menudo, es necesario el tratamiento a largo plazo con asesoría o grupos de apoyo. La efectividad de los medicamentos y de la asesoría varía.
Pronostico
Únicamente el 15% de las personas con dependencia del alcohol busca tratamiento para esta enfermedad. Comenzar a beber de nuevo después del tratamiento es común, por lo que es importante mantener sistemas de apoyo con el fin de hacerle frente a cualquier desliz y asegurarse de que no se conviertan en retrocesos totales.
Los programas de tratamiento tienen tasas de éxito variables, pero muchas personas con dependencia del alcohol se recuperan por completo.
Prevención
Los programas educativos y las recomendaciones médicas acerca del alcoholismo pueden ayudar a disminuir el consumo de alcohol y sus problemas. La dependencia del alcohol requiere un manejo más intensivo.
El Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo (National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism ) recomienda que las mujeres no tomen más de un trago y los hombres no más de dos tragos por día. Un trago se define como una botella de cerveza de 12 onzas, un vaso de vino de 5 onzas o un trago de licor de 1 1/2 onza. |